Una reconstrucción facial de una mujer que vivió hace unos 6.400 años en el actual Marruecos ha despertado el interés de la comunidad científica y de miles de usuarios en redes sociales.
La publicación, difundida por la cuenta Ancestral Whispers, equipo internacional de especialistas que realiza reconstrucciones faciales craneales de homínidos y humanos antiguos, muestra el rostro aproximado de este individuo prehistórico, identificado como skh001, cuyos restos fueron hallados en el yacimiento de Skhirat-Rouazi.
Según la información compartida, la mujer fue enterrada siguiendo un ritual cuidadosamente organizado. El cuerpo se encontraba en posición supina, ligeramente girado hacia la derecha y orientado de norte a sur.
La cabeza presentaba una inclinación hacia delante y hacia ese mismo lado, mientras que las extremidades estaban fuertemente flexionadas, probablemente por las dimensiones de la fosa funeraria.
Facial reconstruction based on skh001, a 6,400-year-old woman from Skhirat-Rouazi, Morocco
The individual was buried in a supine position with slight rightward lateralization, oriented north–south. The head was in anterior and right lateral flexion, originally directed upward… pic.twitter.com/kcsxKGTN2d
— Ancestral Whispers (@Sulkalmakh) April 7, 2026
Recipiente cerámico sobre la pelvis
El contexto arqueológico revela también la presencia de varios objetos asociados al enterramiento. Al menos cuatro recipientes cerámicos formaban parte de la sepultura: uno de ellos apareció completo sobre la pelvis, mientras que otros fueron fragmentados de manera intencionada y distribuidos alrededor del abdomen y la zona lumbar.
Además, se halló un pequeño guijarro cerca del codo izquierdo y restos de sedimentos con tonalidades rojizas y depósitos oscuros que podrían corresponder a manganeso o cenizas.
Ascendencia relacionada con poblaciones del Levante y los natufienses
Desde el punto de vista físico, la mujer medía aproximadamente 158 centímetros de altura. Los análisis genéticos indican que pertenecía al haplogrupo mitocondrial M1a1b y que su composición genética combinaba principalmente ascendencia relacionada con poblaciones del Levante y los natufienses, junto con un componente local iberomaurusiano.
La reconstrucción facial permite acercarse de manera visual a esta mujer del Neolítico, aportando una dimensión más humana a los estudios arqueológicos y ayudando a comprender mejor las poblaciones que habitaron el norte de África miles de años atrás.






