Hay instantes que, en apenas unos minutos, logran condensar el alma, la emoción y la identidad de toda una ciudad. Eso es precisamente lo que se vive en Ceuta cuando la Legión alza la voz con el ‘Novio de la muerte’, dejando patente el profundo vínculo entre la tradición militar y el sentir popular.
Este Martes Santo se respiraba una especial expectación por volver a presenciarlo en directo, porque no es algo que pueda explicarse, sino que debe vivirse. Por ello, numerosos ceutíes llenaron la plaza de África, deseosos de formar parte de ese instante tan único.
Pasadas las 20:30 horas, el Nazareno y la Virgen de la Esperanza se situaron frente a frente ante el Palacio de la Asamblea. Fue entonces cuando comenzó a sonar el himno, marcando el inicio de un momento cargado de simbolismo.
Los ceutíes han abarrotado la plaza
La multitud, unida en una sola voz, acompañó el canto, transformando la plaza en un escenario de recuerdo imborrable. Se notaban las ganas de recuperar una tradición tan sentida, algo que quedó claro desde el primer instante. En años anteriores, aunque la música estuvo presente, la lluvia impidió que las imágenes participaran.
En esta ocasión, todo se desarrolló como marca la tradición. El Nazareno y la Virgen de la Esperanza, frente a frente, captaban la atención de todos los presentes, que seguían la escena con profunda devoción.
Bastaba observar los rostros de los asistentes para comprender la intensidad del momento. Los corazones latían al unísono, reflejando el fuerte arraigo que esta celebración tiene entre los caballas.
Una historia cargada de sentimiento
La letra del ‘Novio de la muerte’, cargada de historia y sentimiento, tiene su origen en un suceso real ocurrido el 7 de enero de 1921 en Beni Hassán, durante la Guerra del Rif. En aquel episodio perdió la vida el cabo Baltasar Queija de la Vega, perteneciente a la primera bandera de la Legión.
Según se cuenta, entre sus pertenencias se hallaron unos versos que había escrito tras la reciente pérdida de su pareja. Profundamente afectado, había expresado a sus compañeros su deseo de reunirse con ella en la otra vida, dotando al relato de un marcado carácter emocional.
En definitiva, se trató de un acto profundamente conmovedor que logró emocionar a todos los presentes. Un Martes Santo que cobra su verdadero sentido cuando se produce la unión entre la Legión y la Hermandad del Encuentro, dando lugar a una escena de auténtica tradición compartida.






Yo lo que quiero saber es donde hay que apuntarse para subir al balcon del ayuntamiento el año que viene, que igual desde ahi, con una vista privilegiada, suena mejor el novio de la muerte.
Muy selectivos no son...familiares, amigotes y palmeros de los que mandan, en la casa de todos....o solo las autoridades o que articulen un mecanismo para que cualquiera pueda subir.
Ya esta bien,siempre igual, ni les importa la imagen que dan.
Totalmente de acuerdo Novio de la Muerte, sonó flojo, no se si por falta de ganas o por falta de personal,
Pocos legionarios, en antaño no tenía nada de comparación , otra cosa totalmente. Una pena , pero bueno nos conformamos con lo que sea.