La Guardia di Finanza de Italia, en colaboración con los Mossos d’Esquadra de Cataluña, ha detenido a 20 personas en Italia y España en el marco de una operación internacional contra el tráfico de drogas.
La investigación permitió desarticular una red que adquiría grandes cantidades de hachís en Marruecos para su posterior distribución en Milán, el sur de Italia y Barcelona.
Según informaron este lunes las autoridades italianas, la investigación estuvo dirigida por la Fiscalía de Milán, con el apoyo de la Dirección Nacional Antimafia y Antiterrorismo y de Eurojust, y se centró en una asociación delictiva que operaba de forma coordinada entre ambos países.
Una investigación de más de un año
Las pesquisas comenzaron en 2024 por el Grupo de Investigación contra la Delincuencia Organizada (G.I.C.O.) de la Guardia di Finanza de Milán, en colaboración con los Mossos d’Esquadra. Los investigadores identificaron dos organizaciones criminales formadas por individuos de origen romaní y magrebí.
Estas operaban con métodos sofisticados, utilizando documentación falsa, teléfonos cifrados y vehículos con matrículas extranjeras registrados a nombre de testaferros.
Durante un periodo de cuatro meses, los detenidos habrían introducido en Italia más de 350 kilogramos de hachís, de los cuales 125 kilogramos fueron incautados entre agosto y septiembre de 2024, cuando se arrestó a cuatro transportistas en flagrancia.
Entre las operaciones más destacadas se encuentran la confiscación de 86 kilogramos de hachís ocultos en maletas dentro de un vehículo y otros 38 kilogramos transportados desde España.
Embargos y decomisos de alto valor
Además de las detenciones, se llevaron a cabo embargos preventivos sobre bienes de alto valor, incluyendo un Ferrari valorado en 300.000 euros y un BMW de aproximadamente 100.000 euros.
En España, donde se arrestaron 12 personas, se incautaron otros 51 kilogramos de hachís, dos armas de fuego y 68.000 euros en efectivo. Las restantes ocho detenciones se realizaron en Italia, principalmente en Milán.
Las autoridades destacan que esta operación supone un golpe significativo a la logística del narcotráfico internacional, al desmantelar una red que combinaba el tráfico terrestre y la utilización de vehículos con matrícula extranjera para eludir los controles policiales.
La investigación continúa abierta para determinar posibles vínculos con otras organizaciones criminales en Europa y Marruecos.






