Nunca hubo tantas trabas a un proyecto que perseguía normalizar los traslados de menores a la Península. El enfrentamiento liderado por el PP a nivel nacional para poner en contra a los territorios bajo su control político fue la traducción del interés más bajuno y deleznable que pueda estilarse.
No pensaron más que en sus intereses y en sus votos para enarbolar una bandera contraria a la normalización de los traslados a la Península de los menores llegados a Ceuta, Canarias o Melilla. Los de la ciudad hermana desempeñaron un juego hipócrita, yendo contra ese real decreto, pero a su vez, beneficiándose de las consecuencias de estos cambios.
Convertir Ceuta, Melilla y Canarias en algo así como cárceles de menores parecía ser la aspiración de un PP nacional que se mueve en los brazos de Vox, buscando que le acune si eso va a suponer mayor número de votos.
Los resultados de un gesto político que parecía impensable se centran en haber conseguido que más de mil menores estén en otros centros del país, en aplicación de ese concepto de la solidaridad que tanto gusta en los discursos, pero tan poco se aplica.
Aquí todos somos muy buenos, pero mientras el problema lo sufre casi en exclusiva un par de territorios, nadie quiere arrimar el hombro para cooperar en una solución compartida.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, puso ayer las cifras a esos traslados logrados de menores, lo que ha evitado que, por ejemplo, Ceuta colapsara.
Van a seguir entrando, van a seguir huyendo de Marruecos, porque existe un problema a nivel diplomático para intentar contener esta situación cuya solución no pasa por extender el problema condenando a los territorios frontera a ser lo receptores indirectos de toda la inmigración.







Es que ya sabemos, Marruecos, pobrecitos.
La gente se muere de hambre, no hay dinero para hospitales, ni dinero para pavimentar las calles, ni hay dinero para construir megaestadios.....
Además, Echarri. No te enteras. Ceuta es ya una carcel de MENAS e inmigrantes. Simplente que no pueden saturar la cárcel. Pero tranquila, unos se van y otros vienen.
No podemos cerrar el chinringo.
Pobrecitos pero quieren construir un estadio de futbol para la final del Mundial mayor que cualquiera de Esoaña. ¡Ahí dejan claras sus prioridades!
¿No crees, Echarri, que en vez de escribir de hipocresía de este o aquel partido no es preferible hacer hincapié en que el Interés Superior del Menor NO se halla en el país al que llega, sino (insisto una vez más) con su familia, en su país de origen en donde se habla su idioma, se reza y se festeja de la forma en que el menor ha sido enseñado y ha aprendido? Todo ello con la vigilancia de los Servicios correpondientes de Marruecos, y, como dices, con las reuniones bilaterales entre ambos países para tratar SOLO y exclusivamente del problema de las inmigraciones masivas de adultos y, sobre todo, de menores. Escribes que el número de menores sobrepasa los mil, solo los que estan bajo tutela, pero los que ya han cumplido 18 años deberían ser devueltos inmediatamente, con su documentación bajo el brazo, a su país de origen, como adultos que son. Desde que este fenómeno de los menas empezó, se estima que han llegado a España unos 20.000 menores, no solo desde Marruecos, supongo. De seguir esta política de tutela de menas, insistimos en hurtarle a Marruecos su generación más joven, y no solo eso, sino haciendo ver que Marruecos NO QUIERE, NO SABE o NO PUEDE hacerse cargo de sus menores. Y eso debe ser el tema de conversación bilateral entre ambos países: los Servicios Sociales correspondientes han de hacerse cargo de ayudar a esa familias de cuyo seno huyen sus hijos. Así pues, me gustaría que en estas columnas no siguieras disparando a todo pp o vox que se mueva, sino que insistieras en las conversaciones bilaterales y que la familia y el país de origen deben ser el centro, el núcleo, el meollo en donde los menores se eduquen, se instruyan, y se hagan ciudadanos leales y fieles a su país de origen.
Excelente comentario, la pena es que Dña. Carmen no se dará por aludida y en un par de días nos saldrá con otra de las suyas.