{jaimage crop="TC" /}Agentes de la Guardia Civil interceptaron en la mañana de ayer una balsa playera ocupada por siete subsaharianos. La embarcación la habían detectado a través de las cámaras del COS pero la Gendarmería marroquí no pudo evitar su entrada, así que lo que hicieron los efectivos del Servicio Marítimo fue hacerse cargo de los siete varones, que fueron trasladados al puerto deportivo. Esta intervención se produce en una semana en la que se han rescatado otras tres balsas más, auxiliando a un total de 17 subsaharianos, dos de ellas mujeres.
Todos han encontrado ya una plaza en el CETI del Jaral, tras conseguir abandonar los bosques en los que llevan ocultándose varios meses, intentando de esta manera que los agentes marroquíes no les detengan y les expulsen directamente a la frontera con Argelia.
Lo más preocupante de las últimas balsas intervenidas es el peligro que está marcando estas travesías. En algunas, como la de ayer, viajan hasta siete personas cuando su capacidad no debería exceder de cuatro. En otros casos son interceptadas en madrugadas de frío y con fuerte viento de Poniente, convertidos en condicionantes que pueden dar pie a que se produzcan accidentes importantes. Los subsaharianos intervenidos ayer fueron entregados a la Policía Nacional para las labores de filiación.






