La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de Ceuta se encuentra analizando distintas alternativas para poner en marcha un proyecto innovador de teleasistencia avanzada, que se desarrollará inicialmente mediante una fase piloto con una duración de doce meses.
Esta experiencia se implantará en 75 viviendas repartidas por la ciudad autónoma y tendrá como objetivo principal reforzar el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores, mediante el uso de tecnología accesible, funcional y adaptada a sus necesidades cotidianas.
La iniciativa, denominada ‘Ceuta_@tiende’, incluye la provisión completa de equipos tecnológicos, licencias de uso y un servicio de acompañamiento digital que permita mantener una comunicación constante entre los usuarios, sus familiares y los servicios públicos implicados.
Impulso a la autonomía y a la comunicación
Entre los propósitos esenciales del programa se encuentran garantizar una comunicación fluida con el sistema sanitario y reforzar la prevención de riesgos domésticos, a través de alertas automáticas y la activación de llamadas de emergencia cuando sea necesario.
El proyecto se concibe como una experiencia piloto institucional orientada, además, a reducir la brecha digital generacional. Al mismo tiempo, persigue promover la participación activa de las personas mayores en la sociedad digital mediante el uso de dispositivos inteligentes adaptados.
La propuesta busca que los usuarios no solo reciban asistencia, sino que también desarrollen autonomía tecnológica, incorporando nuevas herramientas que les permitan comunicarse, informarse y sentirse más integrados en su entorno social.
Tecnología diseñada para personas mayores
Uno de los elementos centrales del sistema es un asistente conversacional, concebido como la interfaz principal de interacción. Este recurso permite una comunicación natural por voz, facilitando el manejo del dispositivo y adaptándose a las capacidades cognitivas y comunicativas de los usuarios.
Los equipos previstos serán similares a dispositivos inteligentes con pantalla táctil de 8 pulgadas, audio de alta calidad y cámara con encuadre automático, ofreciendo una experiencia intuitiva y de uso sencillo para el día a día.
A través de estos dispositivos, los usuarios podrán realizar llamadas, recibir avisos médicos en tiempo real, compartir imágenes con familiares y recibir recordatorios sobre citas médicas, vacunaciones u otros eventos relevantes para su salud.
Gestión técnica y administración centralizada

Para garantizar un control adecuado del sistema, se incorporará una consola de administración remota destinada a los profesionales responsables del servicio. Esta herramienta permitirá supervisar el estado de los dispositivos, gestionar permisos y configurar parámetros técnicos.
Desde esta plataforma será posible controlar la conectividad WiFi, comprobar el correcto funcionamiento de los equipos y enviar notificaciones masivas, asegurando una gestión centralizada y eficiente de toda la infraestructura tecnológica.
Gracias a este sistema de control, se optimizará la seguridad, la estabilidad del servicio y la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia técnica que pudiera afectar al funcionamiento normal de los dispositivos.
Multilingüismo, accesibilidad e inteligencia artificial
Los dispositivos estarán preparados para operar en varios idiomas, entre ellos español, inglés, francés y árabe, lo que permitirá atender adecuadamente la diversidad lingüística característica de la población ceutí.
Asimismo, el sistema integrará inteligencia artificial generativa, capaz de adaptar de forma personalizada la experiencia de uso de cada persona, mejorando la interacción y facilitando el acceso a las funciones más relevantes según las necesidades individuales.
La instalación inicial y configuración de los equipos será responsabilidad del adjudicatario, quien entregará los dispositivos totalmente operativos. La conexión a Internet mediante WiFi será asumida, según cada caso, por el usuario o por la propia Administración.
Comunicación con familiar y entorno cercano
De forma paralela, se pondrá a disposición una aplicación móvil destinada a familiares y cuidadores, desde la cual podrán enviar mensajes, recibir alertas y compartir fotografías con los usuarios del sistema.
Esta aplicación complementa el servicio de teleasistencia al crear un canal directo de comunicación entre la persona mayor y su entorno, facilitando el seguimiento y la atención continua por parte de quienes le prestan apoyo.
Con ello se refuerza no solo la seguridad, sino también el componente emocional y social del proyecto, reduciendo situaciones de aislamiento y favoreciendo un contacto más frecuente con familiares y cuidadores.
Capacitación y soporte técnico especializado

Aunque los dispositivos han sido diseñados con criterios de simplicidad e intuición, se ofrecerá formación específica a técnicos y profesionales de los servicios sociales para que puedan atender cualquier duda o incidencia planteada por los usuarios.
El sistema contará además con una herramienta de soporte automatizado, capaz de ofrecer respuestas inmediatas sin necesidad de intervención humana, agilizando la resolución de consultas básicas.
Los responsables administrativos recibirán formación para gestionar campañas informativas a través de una plataforma web segura, que permitirá segmentar usuarios y difundir contenidos en formato texto, audio, imagen o vídeo.
Mantenimiento continuo y calidad del servicio
Durante todo el periodo de ejecución del proyecto se mantendrá un servicio técnico integral, encargado de atender incidencias, realizar reconfiguraciones, solucionar problemas de conectividad y sustituir dispositivos en caso de avería.
La formación incluirá protocolos para la gestión de incidencias, garantizando que cualquier interrupción del servicio sea resuelta con rapidez y sin afectar a los usuarios.
Este enfoque asegura la continuidad operativa, la fiabilidad del sistema y la adecuada atención a las necesidades técnicas que puedan surgir a lo largo de los doce meses de duración del programa.
Un sistema seguro y en evolución constante
El modelo de soporte se estructurará en dos niveles: un primer nivel de atención directa desde la Dirección del Proyecto, con teléfono y correo electrónico para consultas rápidas, y un segundo nivel especializado gestionado por el adjudicatario.
El contrato establece un plazo máximo de 40 días hábiles para la implantación del sistema, garantizando una puesta en marcha ágil. Una vez operativo, el servicio mantendrá cobertura completa durante los 12 meses del proyecto.
Finalmente, el adjudicatario asumirá el compromiso de realizar actualizaciones periódicas del software y de las licencias, incorporando mejoras tecnológicas que aseguren la estabilidad, la seguridad y la calidad sostenida del servicio.






