Todo, con un presupuesto que apenas supera los mil euros y con un objetivo claro: que sea la propia ciudadanía la que, conociendo de cerca lo que ofrece el destino Ceuta a los que deciden venir a conocer la ciudad, sean los que hagan de embajadores y consigan, poco a poco, incrementar el flujo turístico ceutí. Hay actividades para todos los gustos: desde disfrutar de una jornada de curricán (pesca de altura), hasta una visita guiada por las Murallas Reales, a la Basílica Tardorromana y a la Plaza de África o a las obras de restauración de la catedral.
Además otro grupo tendrá la oportunidad de disfrutar de una visita panorámica por la ciudad en autocar o de una travesía en kayak, hacer el bautismo de buceo o realizar un circuito botánico por el Parque Marítimo del Mediterráneo. Existe también la posibilidad de hacer trekking acuático saltando y nadando entre rocas, cuevas y pozas del litoral.





