Nuevo año y fin de las fiestas de Navidad en breve. Se dará paso a la tan temida cuesta de enero para todos. También para quienes soportan el comercio local, para empresarios y autónomos. La propia presidenta de la CECE, Arantxa Campos, es muy clara en sus valoraciones: “Las ganancias de Navidad de muchas empresas sirven para pagar facturas”.
Sí, pueden ser un balón de oxígeno para los empresarios que, a su vez, dan trabajo a muchísimas familias, pero no se puede sostener las economías sobre picos de ventas. Hay muchos asuntos que deben ser solucionados cuanto antes, sobre todo teniendo en cuenta aquellos sectores que peor lo pueden pasar como es el caso de los autónomos.
Hay opciones para mejorar, retos planteados para establecer un plan estratégico adecuado que elimine los riesgos para el sector económico empresarial que no depende de lo público.
La propia CECE se ha esforzado durante todo 2025 en hacer charlas, formaciones y acudir a foros para pelear por una mejora del empresariado que, directamente, lo va a suponer para las familias que dependen de esos puestos de trabajo.
Ceuta tiene muchos por delante, muchas áreas en las que invertir sus esfuerzos y trabajar, pero sobre todo debe tener los objetivos claros para que esta tierra, que dispone de mimbres y futuro, pueda salir adelante como auténtico yacimiento de oportunidades para todos.






