Como es sabido, el jueves 4 de diciembre tuvo lugar en Madrid una nueva Reunión de Alto Nivel (RAN) entre España y Marruecos. Según las noticias que hemos podido conocer a través de la prensa de los dos países, el tema principal del encuentro fue nuevamente el Sahara, conocida reivindicación marroquí, junto a los espacios aéreo y marítimo de Canarias. En ese asunto del Sahara, Marruecos y España están colaborando, pero con la oposición de nuestros partidos de izquierda como SUMAR con Yolanda Díaz al frente que por cierto es Ministra de Trabajo y vice-presidenta segunda del gobierno.
El país magrebí cambió de momento su obsesión por las fronteras del norte y las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, poniendo ahora su foco de atención en las islas Canarias. Estas recibieron en primer lugar oleadas de inmigrantes, seguidos de una reivindicación por fases como esto último suele hacer Marruecos. Primero el tema del Sahara en lo que se siente apoyado por algunos países y después los espacios aéreos y otros temas referidos a Canarias. Otros opinan que se llegaron a acuerdos más importantes.
Por eso, parece que Ceuta ha pasado a tercer lugar. Primero concedieron sobre el papel una Aduana Comercial y más tarde se comprobó que esa novedad no servía para casi nada. Funcionando con normas propias y no internacionales, esas normas se decidían sobre cada caso. Los empresarios ceutíes han comprobado en la práctica que solo puede servir y de forma restringida para contados envíos Marruecos-Ceuta y no en sentido contrario.
Ante situación tan insólita en una Aduana Comercial, los más confiados esperaban que en esta reunión de Madrid se aclararan los términos de funcionamiento de dicha Aduana y se pudieran enviar a Marruecos muebles, electrodomésticos, confecciones, informática y otros artículos, previo pago de los mismos derechos que abonan las importaciones en Tánger desde Algeciras. Pero según parece que en el encuentro citado se dio por resuelto el tema de las Aduanas de Ceuta y Melilla.
Y al ministro de Asuntos Exteriores español se le vio muy satisfecho del encuentro y del funcionamiento de las fronteras comerciales de Ceuta y Melilla. Lo cierto es que no pudieron asistir ni siquiera como oyentes los representantes de Canarias y de las Ciudades Autónomas, ni se convocó una rueda de prensa.






