Siete personas están detenidas en una prisión de Marruecos por haber introducido de contrabando artículos de casquería desde de Melilla, según recogió ayer el diario L'Opinion. La detención se produjo el pasado 10 de agosto, cuando un camión de transporte normal sin ningún dispositivo frigorífico fue interceptado en Meknés (centro de Marruecos) por la Policía, que descubrió en su interior 641 kilogramos de hígado y 278 de bazo, dos vísceras muy consumidos en Marruecos.
La mercancía procedía de Melilla y había entrado en Marruecos a través de la provincia de Nador, desde donde fue encaminada a Meknés.
1.500 millones al año
El contrabando desde las ciudades españolas de Ceuta y Melilla hacia Marruecos incluye todo tipo de bienes de consumo, también los perecederos -como mantequillas, embutidos de vacuno o salsas alimenticias-, que escapan a todos los controles sanitarios y de aduanas pero son vendidos en lugares habitualmente llamados “zoco de Ceuta” o “zoco de Melilla”.
A falta de cifras exactas, se calcula que el contrabando hace perder a Marruecos más de 1.500 millones de euros anuales, aunque al mismo tiempo da empleo irregular a miles de personas en Ceuta y Melilla -conocidas como “matuteras”- encargadas de introducir las mercancías ilegalmente a través de las fronteras terrestres o incluso a nado, según publica el periódico L’Opinion.





