Algunas asociaciones de nuestra ciudad quieren crean la ‘Cumbre Social de Ceuta’, al igual que ya se ha producido a nivel nacional. Esta plataforma está auspiciada por los sindicatos Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras a nivel de todo el Estado y el objetivo es precisamente ampliar la base social de los grupos que están en contra de los recortes que está realizando el Gobierno de la Nación.
En Melilla, precisamente, un grupo de 26 organizaciones sociales, sindicales, profesionales y políticas han constituido la 'Cumbre Social de Melilla' para protestar contra los recortes del Gobierno central. Su primera medida ha sido pedir al Gobierno melillense retirar la campaña por la que se subvencionará el 50 por ciento de la cañas con tapas en Melilla durante noviembre y diciembre, al entender que hay otras necesidades más urgentes.
Los componentes de esta plataforma, que se presentará oficialmente en un acto el próximo martes en un lugar aún por determinar, han señalado en un comunicado de prensa conjunto remitido desde UGT que "comparten la necesidad de aunar esfuerzos de movilización contra la política de recortes del Gobierno, que cargan las consecuencias de la crisis y sus hipotéticas salidas en los sectores más débiles de la sociedad". Uno de los primeros acuerdos adoptados ha sido remitir un escrito al presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla.
Juan José Imbroda, en el que solicitan que se retire el anuncio realizado por el viceconsejero de Turismo, Javier Turismo, sobre financiar durante los meses de noviembre y diciembre la medida de subvencionar con un euro el tapeo en el sector de la hostelería.
Así, subrayan que los miembros de la Cumbre Social creen que "hay necesidades más imperiosas en la ciudad, a las cuales dedicar esa cantidad estimada en 80.000 euros".
Se oponen así a la campaña para promocionar el consumo gastronómico en los bares de tapas de Melilla durante los meses de noviembre y diciembre, en los que está previsto subvencionar la mitad de cada consumición tanto a melillenses como a turistas, que pagarán sólo un euro por un refresco o cerveza y una tapa.





