Santa María de los Remedios ya preside el altar sobre las tandas de cultos. Es una señal de que, en breve, comienza una de las grandes fechas de celebración de la hermandad de Ceuta. Sin embargo, antes de su llegada, la cofradía ya tiene programados cultos en regla.
Los feligreses pueden acudir a las funciones en los días 14 y 15, en los que se exalta a la cruz y los dolores gloriosos, respectivamente. Esos días se conmemoran ambos ritos cristianos, cada uno con su simbología propia.
El primero de ellos alude, precisamente, a la figura de la cruz. Se la venera por lo que representa ya que, la misma, es considerada como un instrumento de redención “no de tortura”, tal y como especifica Antonio Martí, fiscal de la corporación.
Dolores de la virgen
El quince de septiembre los fieles ponen el foco en algunas de las experiencias que vivió la virgen María. Recuerdan los siete dolores que atravesó, que son, en detalle, la profecía de Simeón, la huida a Egipto, Jesús perdido en el Templo, María al encuentro de Jesús en el Calvario, la crucifixión, María recibe el cuerpo de Jesús, y la sepultura de Jesús.
El primero, fue el anuncio que le hizo a la madre de Jesús este anciano. Le aseguró que “este niño está destinado para ruina, para resurrección de muchos de Israel y para ser el blanco de la contradicción. Lo que será para ti misma una espada que traspasará tu alma, a fin de que sean descubiertos los pensamientos ocultos en los corazones de muchos”.
El segundo, relata cómo todo pasó de un aviso a una amenaza. María tuvo dejar Israel, abandonar su tierra e irse con su hijo recién nacido. Fue la advertencia de un ángel la que les hizo partir hacia Egipto. El mensajero le indicó que Herodes quería matar al niño.
Experiencias
El tercer dolor fue cuando, a los doce años, Jesús se perdió en un templo. Sus padres lo llevaron a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Al regresar a casa, se dieron cuenta de que no estaba con ellos y lo buscaron durante tres días en la ciudad.
Lo encontraron en ese lugar sagrado inmerso en una conversación “de una inteligencia asombrosa”. Paso a paso, este culto repasa todas las vivencias en las que la virgen María sufrió como madre por su hijo y por su cometido hasta perder la vida.
Estos ritos a desarrollar en los próximos días también vienen acompañados de otros cambios. La imagen sacra de la advocación mariana de los Remedios corona el altar en las tandas de culto.
Como “antes”
Es una oportunidad para verla como “antes”, sin sus ráfagas. La estructura de orfebrería permanece en estos días en un proceso de limpieza y mantenimiento. Es por ello por lo que, para los hermanos de la cofradía, verla de este modo es una señal de que pronto comienzan los días grandes de la corporación.
“Es una especie de tradición”, menciona Martí. Ese elemento representa a una especie de rayos que la rodean. “Es la única vez en el año que puede ser apreciada sin ellos. Justo en la previa a sus cultos”, explica.
“Como la iglesia está abierta al público hay misas diarias, no se pueden dejar las tandas visibles”, comenta. Para que tengan un decoro durante esta intervención, se revisten para que, durante el Triduo, aparezcan engalanadas.
Los días 14 y 15 se presentan como una oportunidad para resguardarse en la fe y para prepararse antes de las jornadas solemnes dedicadas a Santa María de los Remedios, una agenda que culmina con su procesión el 20 de septiembre.







Uy,uyuy esa corrección de la cruz es bastante acertada. El señor marti sabrá mucho de bambalinas y de papeletas de sitio y delas cosas más profanas pero de teología cristiana ,CERO PATATERO. Debería recordad aquello que decía el CARPINTERO DE NAZARET. " LOS QUE SE ENSALZAN SERAN HUMILLADOS Y LOS QUE SE HUMILLAN SERAN ENSALZADOS.