Que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta se encuentre desbordado, sobrepasando con creces en su capacidad, es un asunto recurrente, algo que en otras ocasiones se ha vivido, hace ya algunos años incluso con una gravedad tal que ha sido necesaria, como ahora, la instalación de carpas en sus instalaciones para poder hacerle frente a una situación que no se ha podido solventar de manera inmediata y que ha dejado a inmigrantes durmiendo en la calle, sobre cartones, a las puertas, pero también en el monte.
Una historia que se repite, pero que no por ser bien conocida debe asumirse como algo normal y que se irá resolviendo, pues las medidas efectivas son necesarias y urgen.
El colapso del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes requiere de acciones que rompan ese silencio institucional que se ha guardado a pesar de la gravedad del asunto.
Precisamente las salidas extraordinarias en las que trabaja el Gobierno de España para rebajar la presión estrían orientadas a esas respuestas que tanto se esperan mientras decenas de personas siguen durmiendo afuera. Se sabe que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones junto con el de Interior están trabajando en ello, pero se espera que se entienda que la solución no puede esperar más.






