El análisis del paso de las enfermedades transmisibles por Ceuta dibuja una situación en positivo. La ciudad no sufre grandes estragos a diferencia de otras comunidades autónomas y sale del paso ante el sarampión, la rubeola y la afección meningocócica.
Solo se han registrados casos del primero, pero no ha habido pista alguna de las otras dos. Hasta la fecha alcanza los nueve diagnósticos confirmados, un número que quedó en pausa a partir del día doce de mayo. El último análisis, que procede de inicios de agosto, confirma que la dolencia vírica está en jaque. Las medidas de prevención son esenciales para que pueda ser mantenida bajo control.
Las evaluaciones del Centro Nacional de Epidemiología también indican cómo transcurre su incidencia en otras regiones a lo largo del año. Las tablas muestran que, la localidad ceutí, no se ve apenas afectada. Ocupa el puesto décimo catorce, lo que significa que tan solo cinco territorios del país experimentan un impacto menor al suyo.
Comunidades
Al otro lado de la balanza, en el extremo menos optimista, se encuentra el País Vasco con 186 positivos en la prueba. Le sigue Cataluña con 124, Andalucía con 107, Melilla con 67, Baleares con 66, Valencia con 29, Canarias con 28, Madrid con 25 y Castilla y León con 16.
Las que más han logrado esquivar el efecto de la enfermedad son Navarra y Castilla con 14; Extremadura y Aragón con 11 y Ceuta con 9. Las que han logrado sortear sin problema alguno la afección vírica son Murcia con siete, Galicia con cuatro, así como Asturias y La Rioja que coinciden con dos. Cantabria no presenta recuentos en este estudio.
La rubeola ha tenido incluso menos presencia en España. Solo se han identificado cuatro casos. Canarias lidera a las afectadas con dos en contraposición con uno solo en Andalucía y Melilla.
Enfermedad meningocócica
Ceuta y Melilla junto a Cantabria son las zonas donde la enfermedad meningocócica ha pasado de largo. Esta infección bacteriana, catalogada como de nivel grave, ataca al torrente sanguíneo o las meninges, es decir, a la delgada capa que recubre el cerebro y la médula espinal.
El rakning lo abre Cataluña con 50 casos y tras ella se encuentran, por orden, Andalucía con 41, Madrid con 30, Castilla y León con 18, las islas Canarias con 17, Murcia con 15, Galicia con 13, Castilla – La Mancha con 11, Navarra con 9, Aragón con 8, Asturias con 7, País Vasco con 5, La Rioja con cuatro, el archipiélago balear con dos y Extremadura con otro par.
Los datos arrojan de una forma clara que, con diferencia, la afección que más vigilancia ha requerido en lo que va de año es el sarampión. Fuentes consultadas por este periódico en el mes de abril señalaron que existían tres ingresos en el HUCE por este motivo. La situación en sí no es alarmante, pero eso no implica que no sea necesario estar pendiente del desarrollo del estado de la dolencia en los próximos meses.

Alta capacidad de contagio
La enfermedad tiene una alta capacidad de contagio, por lo que es preciso ser precavido. A esta realidad se suman otros condicionantes más concretos. Hasta hace unos dos años no se habían dado expedientes de este tipo, lo que conlleva una mayor atención a su evolución.
Este suceso repercute a todo el territorio español, pero también hay dos puntos clave a tener en cuenta relativos a la ciudad. Uno de ellos es la proximidad con Marruecos, un país que cuenta en su historial con episodios de brotes.
A ello hay que unir que, acorde con el criterio del Plan Estratégico para la eliminación del sarampión, es preciso que la tasa de vacunas esté en el 95% para garantizar una inmunidad eficaz. Los números reflejan que está a un grado inferior de lo marcado, específicamente, un 86%. España se sitúa en el 94%, según los datos más recientes de 2023 del portal estadístico del Ministerio de Sanidad.
Vacunación
Lo más relevante en todo este asunto a juicio Julián Domínguez, doctor especializado en Medicina Preventiva, son las estadísticas sobre las dosis administradas en la población ceutí. Habría que considerar, en este sentido, que ese porcentaje sobre el que no se ha inoculado la solución es más susceptible a padecer la enfermedad.
Es por ello por lo es más que aconsejable que quien no haya recibido la inyección, acuda a su médico de cabecera para informarse sobre la misma y para que se la administren.
No pueden hacerlo las mujeres embarazadas o las personas inmunodeprimidas. Ante tal tesitura, recomienda usar mascarilla, sobre todo en lugares muy transitados. Habría que revisar el calendario vacunal para que no se pase su suministro las pautas dirigidas a los niños.






