La denuncia interpuesta por una enfermera el pasado sábado 26 de julio a un joven residente del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta ha desatado una oleada de críticas y ha puesto en el punto de mira al director del centro por si aplicó los protocolos de apoyo a la trabajadora. Los hechos, que ocurrieron en el interior de las instalaciones, han provocado una intensa reacción tanto social como institucional.
Distintas organizaciones han solicitado medidas inmediatas, incluido el cese del director, por su presunta inacción tras conocerse el suceso. A estas peticiones se han sumado partidos políticos de distintas ideologías y sindicatos sanitarios, como el SATSE, que denuncian una falta grave de diligencia por parte del responsable del CETI.
Este periódico ha podido confirmar que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha abierto una investigación interna. Según fuentes del Ministerio, se ha abierto una investigación para verificar el cumplimiento de los protocolos y normas que rigen nuestros centros del sistema de acogida
Testimonios e informes ya están en manos del Gobierno
La Secretaría de Estado de Migraciones ya ha recibido los testimonios e informes recopilados tras el incidente. Esta documentación, proporcionada por la Delegación del Gobierno, incluiría tanto la versión de la víctima como la del agresor, así como la actuación de los responsables del centro en los momentos posteriores a la agresión.
Fuentes cercanas al caso aseguran que la decisión final sobre la continuidad o cese del director del CETI se tomará en los próximos días. En este contexto, se analizará si hubo omisión de responsabilidades o incumplimiento de los protocolos establecidos en caso de agresión sexual.
El director se encuentra actualmente en una situación comprometida, ya que se le acusa de no haber activado las medidas de protección necesarias tras los hechos. Además, se investiga si trató de silenciar la denuncia, lo que agravaría aún más su situación administrativa y ética.
El ataque: una agresión física y sexual
Según el relato de los hechos, la enfermera acudió a administrar un tratamiento inyectable al residente implicado. Durante el procedimiento, el joven “se bajó los pantalones, exhibió sus genitales y la sujetó con fuerza por el brazo, causándole lesiones”. La profesional sanitaria logró liberarse y salir de la habitación, tras lo cual notificó el suceso. El interno del CETI, finalmente no fue condenado por agresión sexual.
El sindicato de enfermería SATSE ha sido especialmente crítico con la dirección del CETI. En un comunicado emitido este martes, declaró que, “más allá de la gravedad de lo sucedido, queremos denunciar la presunta actitud del director, quien, según la víctima, intentó disuadirla de denunciar en el momento de los hechos”.
Además, SATSE ha denunciado que el responsable del centro no activó los protocolos de protección establecidos para estos casos. En palabras del sindicato, se trataría de una “dejación de funciones absolutamente inaceptable para quien ostenta un cargo de responsabilidad”.
Llamamiento institucional y demandas de transparencia
Desde el ámbito político, representantes locales y nacionales han pedido transparencia en la investigación y que se adopten “medidas ejemplares” si se demuestra negligencia. Algunos grupos parlamentarios ya han solicitado la comparecencia de responsables del Ministerio en el Congreso.
Por su parte, la Delegación del Gobierno ha mostrado su apoyo a la víctima y ha garantizado que “no se tolerará ningún tipo de encubrimiento o mala praxis”. Además, ha ofrecido su colaboración plena con el Ministerio para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades penales o administrativas.
Mientras tanto, la víctima ha recibido atención médica y apoyo psicológico, y ha ratificado su denuncia ante las autoridades. Desde el entorno sanitario se insiste en que este tipo de episodios deben contar con una respuesta rápida, coordinada y contundente por parte de las instituciones.







Pues decían las malas lenguas, que el director (guardia civil en excedencia) es muy rojillo.
Pues tiene toda la pinta de que este hombre tiene los días contados. Cuando un partido político quiere salir airoso de algún asunto depura responsabilidades destituyendo al director de turno y listo
HOLA
Se cachondean de nosotros
No pasará nada!! Se ríen del pueblo .
Made in PSOE. Los salvadores de la mujer, cuando les conviene ponerle pisitos y darles trabajo en empresas públicas.