Con una notable implicación vecinal y un ambiente cargado de ilusión, creatividad y colaboración, la XI edición de la Escuela Abierta de Verano del Proyecto de Intervención Comunitaria Intercultural (ICI), desarrollada por Cruz Roja Ceuta, ha cerrado este viernes una nueva etapa de su andadura con un balance más que positivo.
Esta iniciativa, impulsada junto a la Ciudad y la Fundación Bancaria “la Caixa”, se ha celebrado bajo el lema “Compartiendo crecimiento: Espacio de Diversidad, Encuentro y Comunidad”, y ha logrado consolidarse como un referente de participación comunitaria e inclusión social en los barrios.
En esta edición, la Escuela ha regresado con fuerza a sus raíces territoriales, desplegándose en dos puntos clave del proceso comunitario: la Barriada Vicedo Martínez – Hadú, del 30 de junio al 4 de julio, y la Barriada de Loma Colmenar (317 VPO), del 7 al 11 de julio. Ambas actividades se han desarrollado en horario de mañana, de 10:30 a 12:30 horas, en espacios abiertos y accesibles para todos los vecinos.

Talleres diseñados desde y para la comunidad
Durante dos intensas semanas, la Escuela ha ofrecido una programación completamente gratuita y abierta a personas de todas las edades: infancia, juventud, familias y personas mayores. La clave del éxito ha estado, una vez más, en el modelo participativo que caracteriza al Proyecto ICI, donde la comunidad es la protagonista activa del proceso.
La oferta se ha organizado en torno a siete áreas temáticas fundamentales, que han abordado distintos aspectos de la vida comunitaria:
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Área de convivencia y cultura
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Área artística y emocional
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Área de ocio y deporte
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Área de salud comunitaria y gastronomía
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Área medioambiental
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Área circense
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Y un espacio de radio comunitaria, que ha servido como altavoz del propio barrio

Cada una de estas áreas ha incluido talleres, dinámicas y encuentros organizados de manera colaborativa, integrando a asociaciones, colectivos locales y vecindad en un proceso horizontal que refuerza la cohesión social y promueve el crecimiento compartido desde la diversidad.
En ese sentido, la Escuela ha funcionado no solo como una oferta de ocio educativo en verano, sino como un auténtico laboratorio de convivencia, en el que la interculturalidad, el respeto mutuo y la creación colectiva han sido ejes centrales.
Además, la implicación intergeneracional ha sido uno de los aspectos más valorados por los propios participantes, que han compartido espacio niños, jóvenes, padres, abuelos y asociaciones en un mismo entorno de aprendizaje mutuo.

Una apuesta firme por la inclusión y el desarrollo comunitario
El éxito de esta XI edición pone de manifiesto la importancia de seguir apostando por iniciativas que no solo animan el verano en los barrios, sino que construyen un modelo de ciudad participativa, inclusiva y cohesionada. En tiempos en los que la polarización o el individualismo pueden abrir brechas en lo social, experiencias como esta demuestran que la colaboración y el trabajo en red siguen siendo claves para fortalecer el tejido vecinal.
Desde Cruz Roja han querido agradecer públicamente la implicación de cada una de las personas que han hecho posible este proyecto: entidades sociales, asociaciones vecinales, voluntariado, técnicos, niños y mayores, todos ellos esenciales para el desarrollo de una Escuela que se ha convertido en un símbolo de comunidad activa.
El Proyecto ICI, que lleva más de una década presente en Ceuta, continúa consolidando su metodología en la ciudad autónoma, adaptándose a las necesidades de cada barrio y fortaleciendo una red social donde todos y todas pueden aportar desde su experiencia y su identidad.
Con esta Escuela Abierta de Verano, Ceuta vuelve a demostrar que la diversidad no es una barrera, sino una riqueza que se multiplica cuando se apuesta por la participación real. Una celebración de lo común, de lo diferente y de lo posible, cuando se camina en comunidad.






