Las autoridades de la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas han comenzado a aplicar las recomendaciones del rey Mohamed VI para que este año no se realicen sacrificios de animales durante la Fiesta del Sacrificio (Eid al-Adha).
Todo ello es debido a la difícil situación económica y climática.
Así, se han impuesto restricciones a la venta de ganado y artículos relacionados con el sacrificio, así como establecido controles en carnicerías y transporte de carneros.
Sin sanción
Estas medidas no son sancionadoras, sino de carácter solidario y espiritual, en línea con una carta real del 26 de febrero de 2025, en la que el rey pidió a los ciudadanos abstenerse de realizar sacrificios para proteger el poder adquisitivo y el ganado nacional.
El monarca de Marruecos expresó su intención de realizar el sacrificio en nombre del pueblo, siguiendo la tradición profética.
El Eid al-Adha 2025 se celebrará manteniendo las prácticas espirituales y sociales, pero sin el sacrificio, como muestra de solidaridad nacional.
Los medios marroquíes se han hecho eco de la medida adoptada por las autoridades locales de varias provincias de la región Tánger-Tetuán-Alhucemas, que siguen la directriz real que llama a abstenerse de sacrificar reses durante la Fiesta.
Estas medidas han sido comunicadas a los gobernadores y caídes mediante instrucciones verbales e incluyen una serie de restricciones sobre las actividades vinculadas al rito del sacrificio.

Medidas
Se acuerda restringir la venta de ganado en los mercados semanales y en los mercados informales.
Prohibir la venta de paja, carbón, cuchillos y todo lo que sugiera preparativos para el sacrificio.
Controlar las carnicerías y garajes que suelen usarse con fines de sacrificio temporal.
Supervisar el transporte de carneros y asegurarse de que no se utilicen en un contexto que contradiga la directriz real.
Se ha registrado una especial firmeza en impedir todas las manifestaciones de preparación para el sacrificio, mediante campañas de control preventivo para garantizar el respeto de estas orientaciones, sin atentar contra las libertades individuales ni generar presión o intimidación.
Controles, no prohibición
Los medios recogen que estas medidas no se enmarcan en una prohibición coercitiva ni en un régimen de sanciones, sino que responden a un contexto espiritual y humanitario elevado, que tiene como referencia la directriz del rey Mohamed VI contenida en una carta fechada el 26 de febrero de 2025, en la que llamó a la ciudadanía a abstenerse de sacrificar en aras de preservar el poder adquisitivo de las familias y proteger el ganado nacional afectado por la sequía.
Cabe señalar que la directriz real subraya que el sacrificio es una “sunnah mu’akkadah para quien pueda realizarlo”, recalcando que llevarlo a cabo en estas difíciles circunstancias podría suponer una pesada carga para amplios sectores de la sociedad marroquí.
Carta de Mohamed VI
El texto de la carta que dirigió Mohamed VI a su pueblo dice lo siguiente:
«Llamamos a nuestro querido pueblo a no llevar a cabo el rito del sacrificio de este año. Nosotros, si Al-lah quiere, realizaremos el sacrificio en nombre de nuestro pueblo, siguiendo la tradición de nuestro abuelo, el elegido —la paz sea con él—, quien sacrificó dos carneros y dijo: Este por mí y este por mi nación».
“De este modo, la Fiesta del Sacrificio del año 2025 se celebrará en un ambiente espiritual y social habitual, preservando los valores de la visita familiar, el vínculo de parentesco y la oración festiva, mientras que la práctica del sacrificio estará ausente de manera voluntaria y solidaria, reflejando el espíritu de disciplina y compromiso que caracteriza al pueblo marroquí en todos los momentos nacionales de unidad, en defensa del rebaño nacional”.







El abuelo fue picador, allá en la mina, y pelaba la lana en la cocina...
Será una rosa, será un clavel, será el carnero de Mohamed.