En el barrio del Príncipe Alfonso, una vecina lleva desde el martes 13 de mayo intentando que se retire el cuerpo de un gatito fallecido en la vía pública. Cinco llamadas al 112 han sido necesarias para alertar sobre la situación, pero a día de hoy, el animal sigue allí, descomponiéndose al sol y generando un riesgo sanitario para la comunidad.
Esta lamentable situación pone en evidencia la falta de eficacia y compromiso de la empresa Athisa, encargada de la recogida de animales muertos en Ceuta, cosa que no nos resulta nueva, pues no es ni la primera ni la segunda vez que denunciamos. La normativa vigente, recogida en la Ordenanza reguladora de la limpieza viaria y residuos sólidos urbanos de la Ciudad Autónoma de Ceuta, establece que cualquier ciudadano que observe un animal muerto en un espacio público debe comunicarlo a la Consejería de Medio Ambiente para su retirada en condiciones higiénicas adecuadas .
Sin embargo, la respuesta de Athisa ha sido inexistente. Este no es un caso aislado. En otras ciudades, como Logroño, se han abierto expedientes sancionadores a Athisa por incumplimientos graves en la gestión de centros de acogida de animales, incluyendo la falta de personal y el incumplimiento de horarios estipulados en los contratos.

La situación descrita refleja una falta de respeto hacia los animales y hacia los ciudadanos que confían en los servicios públicos para garantizar la salubridad y el bienestar de la comunidad. Es fundamental que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto y exijan a Athisa el cumplimiento de sus responsabilidades contractuales y legales.
Los vecinos del Príncipe Alfonso, y de toda Ceuta, merecen vivir en un entorno limpio y seguro. No podemos permitir que la indiferencia y la ineficacia sigan prevaleciendo. Es hora de que se tomen medidas firmes para garantizar que situaciones como esta no se repitan.






