El instituto Clara Campoamor organiza una reunión de alumnos de ciclos formativos de grado medio y superior de diversos puntos de España que recopilan y fomentan juegos de calle tradicionales
Un centenar de alumnos procedentes de cuatro centros educativos de España llegaron ayer a Ceuta para iniciar dos jornadas de esparcimiento, en dos días en los que el juego ofrece su componente más profesional. El juego, pregunten si no a algunos sujetos con mal perder, puede llegar a ser un asunto muy serio. También para aquellos chavales que, como los cerca de la centena que ayer copó los bajos de la Marina con juegos de calle y patio, se dedicarán profesionalmente a la instrucción del juego y a la animación sociocultural.
Hoy, segunda jornada del programa ‘Juegos de patio y calle del Estado español’, proyecto perteneciente al plan de agrupación de centros escolares (ARCE) y enmarcado en los programas educativos del ministerio, el instituto Clara Campoamor, anfitrión y organizador en Ceuta, junto a los institutos de Valencia, Murcia, Almendralejo y La Rioja, mostrarán a los diversos grupos del instituto las actividades lúdicas con las que ya pasaban el tiempo nuestros antepasados.
“Con estos juegos, además, se solían desarrollar aspectos psicomotrices necesarios para el sano crecimiento de los individuos”, explicó Ximo García Lloscos, profesor del Distrite Maritim de Valencia y promotor del proyecto que hoy continúa en Ceuta y que hará una última parada riojana el próximo mes de mayo. Bolos, rayuela, comba, San Juan del Deu... Todas actividades reciclables, sostenibles y que, “a diferencia de los juegos de hoy día, marcados por la tecnología, no persiguen el engaño del consumo sin freno”, apunta García Lloscos. “En el fondo”, explica Francisco, profesor de Almendralejo, “los juegos se repiten pero con los matices propios de cada región: los materiales usados depende si es un lugar costero, agrícola o de montaña”.









