El joven denunciado por una menor de edad de presuntos abusos sexuales pasará hoy a disposición judicial, según han explicado a El Faro fuentes de la Guardia Civil, una de cuyas patrullas le detuvo el sábado por la noche en una cafetería en las inmediaciones del puerto.
Según ha podido conocer El Faro, el detenido ha alegado en su defensa que mantiene una relación sentimental con la joven, que tiene 16 años y que ha habido consentimiento por su parte en todo momento. La chica, en cambio, asegura en su denuncia que abusaron de ella.
La detención se produjo el sábado por la noche cuando la chica, a instancias de su familia, se puso en contacto con el joven pidiéndole verse en un establecimiento próximo a la estación marítima para aclarar lo ocurrido, donde acudió el detenido acompañado por un amigo.
Sin embargo en la cafetería no solo aguardaba la joven, sino algunos de sus familiares, con quienes se enfrascó en una discusión y terminaron reteniéndole hasta que una patrulla de la Guardia Civil que se encontraba en los alrededores se percató de que el amigo del detenido, muy nervioso, corría por la avenida Cañonero Dato, alejándose de la cafetería en la que se encontraban los dos jóvenes y la familia de ella. Al ser preguntado por los agentes contó lo que estaba ocurriendo en el local, al que llegaron los guardias momentos después.
Los agentes decidieron, a la vista de las declaraciones de los familiares, detener al joven que ha permanecido las últimas horas en dependencias de la Guardia Civil hasta que se realice hoy su puesta a disposición de la autoridad judicial que es la que tiene que decidir si lo pone en libertad o prorroga su detención. Hasta la Comandancia también acudieron los familiares.
La denuncia fue puesta por la menor y su progenitor el sábado en la Comandancia de la Guardia Civil, indicando también la existencia de un vídeo, presumiblemente grabado en un teléfono móvil, de los abusos. No obstante, este extremo no ha podido ser corroborado por la Guardia Civil, indican las mismas fuentes.
La joven había decidido no contar nada en su casa, pero un familiar escuchó en la calle comentarios acerca de lo ocurrido y se lo dijo al padre quien interrogó a su hija, que terminó confesando que habían abusado de ella y que la habían amenazado si lo contaba. Alrededor de las diez de la noche del sábado padre e hija decidieron poner la denuncia correspondiente y posteriormente fue asistida en Urgencias con un ataque de ansiedad, siendo dada de alta una vez atendida.






