Caballas había propuesto que los grupos de la oposición pudieran estar como observadores en las mesas de contratación. Algo a lo que se opuso el PP. Para la coalición estar de observadores debería ser algo “lógico” sobre todo para terminar con la “ocultofilia” o lo que es lo mismo “esa enfermedad que les impide ser transparentes”, definió Aróstegui. El PSOE apoyó que no estuviera Márquez en la mesa pero dijo que estar de observador no serviría más que para que el PP tuviera una coartada al contar con el visto bueno, al menos presencial, de la oposición.





