La Guardia Civil se enteró la pasada madrugada de la entrada de cuatro subsaharianos en una balsa después de toparse con el grupo andando por la playa de Benítez en dirección hacia el CETI. Los inmigrantes habían conseguido llegar hasta las cercanías de Calamocarro en una balsa playera, que terminó medio hundida y abandonada en tierra. Después emprendieron camino cambiándose de ropa para acudir hasta el CETI con las prendas ya secas. Las patrullas de la Benemérita se los encontraron por el camino. A tres cerca de Benítez y al cuarto en el muelle de la Puntilla, algo más despistado. Se trata de cuatro varones jóvenes procedentes de Costa de Marfil y de Mali y fueron ellos mismos los que confesaron a la Benemérita que habían entrado en balsa. Ya los propios guardias se encargaron de comprobar que la historia narrada era veraz.






