Ceuta también tuvo sus rosas. Mientras este martes, 5 de agosto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rendía homenaje en su cuenta de X a las 13 Rosas fusiladas por el franquismo en 1939, y Amnistía Internacional España recordaba a estas jóvenes como símbolo de dignidad, en nuestra ciudad sigue esperando su lugar en la memoria colectiva un grupo de 15 mujeres ceutíes represaliadas, cuyas vidas quedaron marcadas por la represión política y el silencio.
“Tal día como hoy, en 1939, trece mujeres jóvenes fueron fusiladas por defender la libertad. Se las conoce como Las Trece Rosas. Su memoria es un ejemplo de lucha y dignidad. Que nunca se nos olvide”, publicó Pedro Sánchez en X (@sanchezcastejon).
Adelina, Ana, Blanca, Carmen, Dionisia, Elena, Joaquina, Julia, Luisa, Martina, Pilar, Victoria y Virtudes fueron asesinadas por defender la democracia, la justicia y la libertad.
Que sus nombres no se borren de la historia.
Que la memoria gane al olvido. #13Rosas 🌹 pic.twitter.com/qEUnSbGALr
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) August 5, 2025
Amnistía Internacional (@amnistiaespana) también dedicó un mensaje: “Hoy hace 85 años que fueron fusiladas Las 13 Rosas. Las mataron por defender la libertad, la igualdad y la justicia. No permitamos el olvido. Sigamos defendiendo los derechos humanos”.
🌹 Carmen. 🌹 Martina.🌹 Blanca.🌹 Pilar.🌹 Julia.🌹 Adelina.🌹 Elena.🌹 Virtudes.🌹 Ana.🌹 Joaquina.🌹 Dionisia.🌹 Victoria.🌹 Luisa. Son las #13Rosas, fusiladas el 5 de agosto de 1939, pero siempre en nuestro corazón. Que sus nombres resuenen alto hoy y siempre. pic.twitter.com/ABMimoyzJd
— Amnistía Internacional España (@amnistiaespana) August 5, 2025
Ambas publicaciones invitan a reflexionar no solo sobre lo que ocurrió en Madrid, sino también sobre lo que sucedió en Ceuta, donde el investigador Paco Sánchez rescató del olvido la historia de 15 mujeres represaliadas por el régimen franquista y la plasmó en su libro Mujeres ceutíes olvidadas. Represión, cárceles y fusilamientos (1936‑1958). Como recogió El Faro de Ceuta en un extenso reportaje, se trata de una memoria pendiente que merece salir de las sombras.
Una redada masiva en Ceuta y una represión duradera
La madrugada del 15 de julio de 1938, Ceuta vivió una de las detenciones masivas más llamativas del periodo franquista en la ciudad. Un total de 46 mujeres, muchas de ellas vinculadas al Socorro Rojo Internacional o simpatizantes de partidos de izquierdas, fueron arrestadas como medida de advertencia y control preventivo. Las autoridades las consideraban peligrosas por su posible activismo y por mantener “relaciones políticas y sentimentales” con hombres ya represaliados.
De ese grupo, 15 mujeres fueron procesadas en Consejo de Guerra y condenadas por “auxilio a la rebelión”, con penas que oscilaban entre 12 y 20 años de prisión. Nueve de ellas cumplieron condena en diferentes cárceles del país, mientras que otras fueron desterradas o murieron sin haber recuperado la libertad.
Enfermedad, desarraigo y silencio
El libro de Paco Sánchez, citado por El Faro de Ceuta, reconstruye el sufrimiento de estas ceutíes: muchas fueron trasladadas a prisiones lejanas, como las de Málaga, Gerona, Bilbao o Madrid. El objetivo era alejarlas de su entorno, separarlas de sus familias y provocar el aislamiento emocional. A este castigo se sumaron enfermedades como el tifus o la tuberculosis, la falta de atención médica y las condiciones infrahumanas de los penales.
Sus historias, hasta hace poco, permanecían en el más absoluto olvido. Entre los nombres que han logrado salir a la luz gracias al trabajo del investigador ceutí destaca el de Antonia Pérez Padín, condenada a muerte por su militancia y cuyo caso ilustra con claridad el ensañamiento político e institucional con las mujeres de ideología izquierdista.
Ceuta también necesita memoria para sus rosas

Mientras las 13 Rosas han sido reconocidas públicamente en libros, películas y homenajes institucionales, las 15 ceutíes olvidadas apenas cuentan con un pequeño lugar en la historia. Como apunta Paco Sánchez en su investigación, la memoria democrática no puede ser selectiva. Si en Madrid se recuerda a las 13 Rosas como símbolo de la dignidad y la resistencia, Ceuta debe hacer lo propio con sus mujeres represaliadas.
El homenaje publicado este martes por Pedro Sánchez y el recordatorio de Amnistía Internacional son una invitación no solo a conmemorar lo ocurrido en la capital, sino también a mirar hacia lo que ocurrió en nuestra propia ciudad. Las 15 mujeres ceutíes no fueron menos valientes, ni menos castigadas. Fueron víctimas de la misma represión, con las mismas consecuencias destructivas, pero con un olvido aún más profundo.
El trabajo de Paco Sánchez han devuelto a estas mujeres parte de la visibilidad que les fue arrebatada. Ahora, la sociedad ceutí tiene el reto de honrar su legado, reconocer su historia y garantizar que su lucha no caiga en el silencio. Porque Ceuta también tuvo sus rosas, y su memoria sigue esperando justicia.







A ver si se acuerdan también de los asesinatos de Paracuellos.
Y seguimos con la guerra venga otra vez a ver si salen también sacerdotes por una vez ya está bien de la guerra vamos a olvidarnos y descansen paz
Y las que ajustició el otro bando mejor no hablamos vaya ser que pedro las saque de sus tumbas
Cuando el gobierno va mal,
Sale FRANCO. En vez de salir soluciones para los ciudadanos..
Creo que el motivo por el que fueron ajusticiadas, dista mucho de lo que relata el periódico. Deberían investigarlo.