Algo arriesgado en un país como este, pero que no deja de reflejar las opiniones de uno de sus actores. “No me gustaba al principio porque mataban al toro, pero ahora al final se salva, y así me convencieron. El es feliz. Es una protesta”, contaba José María Pendón Loza, que se comunicaba con la ayuda de María Porrero, intérprete de lengua de signos que acompaña a este grupo. Porque Pendón es sordociego, y como la mitad de los miembros del grupo ‘Los Sinsentidos’ tiene algún tipo de discapacidad visual o bien auditiva.
Pero es que además, a pesar de ser una obra en la que se trata el siempre polémico tema de los toros, se trata otro mucho más invisible, y mucho más llamativo: el de la sordoceguera. Así lo recordó Mari Carmen Rosino, presidenta de Apascide (asociación de padres de sordociegos) antes de la actuación. “Son personas sordociegas y guías e intérpretes que van a demostrar sus capacidades. No a centrarse en la discapacidad, sino en la capacidad. Otros años hemos organizado otras actividades, pero se trataba de mostrar una realidad diferente”, explicó ante el público. No en vano, el próximo lunes, dentro de dos días, se celebra el Día Mundial de la Sordoceguera, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Hellen Keller.
Uno de los aspectos de la obra era su accesibilidad, tanto para unos como para otros. Cada actor hablaba en su idioma nativo (los sordos en lengua de signos española, los hablantes en castellano), de manera que, interviniera quien interviniera, un intérprete debía traducir a uno u otro idioma. Por ejemplo, cuando el toro se planta en la plaza quejándose de sus “condiciones laborales” y lo hace en lengua de signos, uno de los momentos más importantes de la obra, sin duda, y que las personas oyentes no instruidas en lengua de signos tenían que seguir gracias a la traducción simultánea. Y así, tanto unos como otros, se entendían con un poco de esfuerzo, y de interacción con el público.
UNA PREPARACIÓN DIFERENTE: Actuar con personas que tienen sordera o sordoceguera implica sus diferencias. Si bien en algunos aspectos puede ser más fácil (sobre todo a la hora de trabajar expresiones faciales, que van implícitas en la lengua de signos), hay otros aspectos que lo hacen más difícil. Por ejemplo, cada escenario tiene sus peculiares dimensiones, y ese es un tema a tratar y a resolver siempre. Por eso, por ejemplo, ayer estuvieron desde varias horas antes adaptándose al nuevo espacio y a las nuevas medidas. Algo que hacen en todas las actuaciones es apagar las luces y pedir silencio al auditorio, para que experimenten un poco la realidad de este colectivo.
POSIBLEMENTE, EL ÚNICO MAGO SORDOCIEGO DE ESPAÑA: Y con todos ustedes... ¡Pedro! Si ya de por sí un mago es atractivo y un espectáculo poco habitual en la ciudad, más aún si se trata del que posiblemente se trate del único mago con sordoceguera de España. Ayer fue el que dio el prólogo a la obra de teatro, como suele hacer en cada actuación, con los trucos propios de cualquier otro mago, todos ellos en los que es importante el tacto. Consiguió desanudar nudos imposibles, convertir cuerdas en pañuelos, sacar pedruscos imposibles del zapato, y dinero de su mano mágicamente. Y todo, sin ver ni oír.






