Los vecinos denuncian que es un foco de insalubridad y las reyertas que se producen Un grupo de argelinos ha vuelto a instalar su campamento en la estructura de un edificio inacabado que se sitúa junto a la urbanización La Colina. Tras dos meses de ausencia en este lugar, estos inmigrantes se han vuelto a instalar en esta obra levantando de nuevo su campamento.
Cabañas fabricadas con sábanas, mantas y vallas, sillas y colchones se distribuyen en la segunda planta de este edificio sin construir, formando así un asentamiento alternativo muy cerca del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
Este campamento lo frecuentan inmigrantes que por su comportamiento no se les deja entrar en el centro del Jaral, o que simplemente llegan en estado de embriaguez y no se les permite el acceso o ni siquiera lo intentan al infringir las normas, por lo que acuden a pasar la noche a este asentamiento alternativo.
Este lugar está prácticamente desierto por la mañana, ya que quienes lo habitan intentan ganarse la vida por los alrededores ayudando a aparcar coches y cuidándolos, y por la noche llega a dar cobijo a hasta una treintena de inmigrantes. El colectivo hace vida por esta zona, donde obtiene agua en un riachuelo que se sitúa junto a su asentamiento.
El campamento está generando muchas molestias a los vecinos por dos motivos: los malos olores que emanan de unos vertederos donde arrojan basura y donde hacen sus necesidades; y la violencia que se genera en la zona, que desencadenó el pasado fin de semana en una reyerta que se saldó con tres detenidos y un herido grave.
En cuanto al primer asunto, la planta baja del edificio es un auténtico vertedero que latas, bolsas y otros desperdicios, mientras que en la primera planta, donde se levanta el campamento, hay numerosas botellas de cristal vacías y más basura. Precisamente con una de estas botellas agredieron el pasado fin de semana al argelino que tuvo que ser trasladado al Hospital Universitario.
Según ha podido saber este medio, este colectivo ha intentado ocupar también la tercera planta de este edificio inacabado y otras estructuras de la zona. Los vecinos temen que se originen más asentamientos en este barrio y aumente la violencia. La inseguridad de la zona es otro de los problemas que sufren los vecinos. El pasado fin de semana una reyerta finalizó con tres detenidos y con un herido en el hospital. Al parecer, los participantes en la pelea habían estado desde por la tarde bebiendo alcohol y habían sido vistos por la zona de Benítez y la Junta Obras del Puerto en estado de embriaguez.
No era la primera reyerta que han podido ver los vecinos, ya que a finales del mes de mayo, justo antes de que desapareciera el campamento que ha resurgido ahora, eran casi diarias. El lanzamiento de piedras, latas y botellas era algo habitual en una zona en la que también se han producido enfrentamientos entre argelinos y subsaharianos. También se han visto prostitutas entrar en este campamento.
Las personas que residen en esta zona de la ciudad esperan que este asentamiento desaparezca para que la tranquilidad vuelva a la barriada, ya que advierten de que cualquier día puede ocurrir una desgracia. El pasado fin de semana estuvo cerca.






