Dos personas, en concreto un técnico de integración social y una educadora. Por dos personas, que ejercían sus funciones en el centro social ubicado en el antiguo Poblado Legionario y que fueron trasladadas fuera de la barriada, tenemos montada una polémica sin sentido salvo que el Gobierno está echando un pulso fantasma a no sé qué y desconozco con qué interés. Los vecinos del barrio quieren que vuelvan esas dos personas para que les ayuden en las funciones que realizaban antes con normalidad: asesoramiento para hacer gestiones por internet, trámites de becas o talleres de alfabetización impartidos en un centro que ahora está cerrado. Eran labores importantes para ellos que se han visto truncadas por la decisión de trasladar a estas dos personas y echar el cierre al local. Los vecinos empezaron a recoger firmas. Luego se arrimó al sol que más caliente el PSOE, partido que parece estar reduciendo sus acciones políticas a notas de prensa sobre lo que lee en los medios de comunicación (¿en dónde quedaron aquellos tiempos en los que las propias formaciones políticas eran las que provocaban titulares?, qué pena).
Incongruentemente, ante la voz popular de quienes solo piden el regreso de dos personas a su barrio, el Gobierno solo tiene una respuesta: la decisión es “temporal” y todo se basa en una “reestructuración” de los servicios. Vamos, nos cuentan un rollo para intentar callar la crítica social, un rollo más bien basado en el nulo asesoramiento y las meteduras de pata que cometen aquellos que están alejados de la calle y de los barrios, por eso no conocen la importancia de determinados servicios. Nos cuentan que ese personal (insisto, hablamos solo de dos profesionales) ha tenido que atender unos programas de la Consejería y por eso los han quitado del antiguo Poblado Legionario y han cerrado la sede. ¿Qué le pasa a Servicios Sociales, no tiene más personal para atender esos dos programas que debe anular con una decisión criticada y errática la viabilidad de todo un centro social que ahora está clausurado?, ¿compensa esa decisión?, ¿por qué se ha hecho realmente?
En el comunicado oficial difundido a los medios de comunicación no cuentan más que milongas, no dicen nada que aclare o que ayude a comprender y entender esa decisión. Y no lo dicen porque creo que esto ha obedecido a una mala postura que ahora hay quien no quiere enmendar, más por el ego personal que por el bien de todos. Es lo que suele suceder en política. De momento lo que cuentan no cuela, mucho menos para que se sea tan torpe de hacer lo que es de sabios: reconocer y corregir.






