Cada 9 de febrero Ceuta vuelve la mirada a su historia, a sus raíces más profundas, y renueva un compromiso que atraviesa siglos.
El Voto de Gracias a Santa María de África no es solo una tradición heredada desde 1651; es la expresión viva de un pueblo que se reconoce protegido bajo el amparo de su Patrona y Alcaldesa Perpetua.
En una ciudad donde la devoción mariana forma parte de la identidad colectiva, el santuario se convierte en punto de encuentro entre generaciones, instituciones y ciudadanía. Allí confluyen la memoria del pasado y las preocupaciones del presente, unidas por la misma súplica: seguir caminando con esperanza.
Este año, además, el acto estuvo marcado por la emoción del recuerdo. La mención al capitán legionario y enfermero Álvaro García Jiménez puso rostro cercano al dolor, recordando que la fe compartida también es consuelo ante la pérdida. Ceuta rezó por uno de los suyos, abrazando a su familia y a la comunidad legionaria.
Renovar el Voto es reafirmar la gratitud y, al mismo tiempo, la confianza en el futuro. Un gesto sencillo, repetido año tras año, que mantiene intacto su poder de unir a toda la ciudad bajo el manto de la Virgen de África.







A ver cuando programáis ir a misa, los días de precepto!