El presidente Vivas destacó ayer, en relación con las palabras dudando de la españolidad de Ceuta, por parte del senador de Esquerra Republicana de Catalunya, Miguel Angel Estradé que "ha dudado de nuestras propias esencias y de la razón de ser de Ceuta. Decir que tanto Ceuta como Melilla son vestigios coloniales es muy grave desde nuestro punto de vista".
Vivas compareció ante los medios de comunicación, aprovechando una rueda de prensa que había sido convocada con anterioridad por parte de los senadores Guillermo Martínez y Fatima Mohamed Dos Santos, para analizar el debate que se había producido en la Cámara Alta con una moción de Podemos para que se paralizaran las 'devoluciones en caliente' en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla.
Reflejó el propio máximo responsable de los populares que estas afirmaciones del senador suponían un desconocimiento "y encima es falso". Reconoció que existen muchos argumentos jurídicos y políticos en relación con la españolidad de Ceuta y Melilla, "porque ninguna de las dos ciudades han sido nunca colonias. Y además sería completamente inútil llegar a ellos y apelar a los sentimientos".
Puso el ejemplo de que los independentistas defienden el derecho a sentirse catalanes, "pero desprecian y maltratan el sentimiento de los demás. Nos sentimos ceutíes porque somos españoles y no respetan para nada el derecho de los demás a sus sentimientos, pero los suyos están por encima de todo".
Estiman Vivas que el objetivo que se marcan los independentistas catalanes es atacar a España, buscar la manera de destruir a nuestro país y "por ello realizan esos ataques contra Ceuta y Melilla. Sienten un odio visceral contra todo lo que significa España".
Quiso dejar muy claro que para estos casos está el Partido Popular que defiende la españolidad de Ceuta a ultranza, "porque en nuestro ADN se encuentra ese servicio a nuestro país para todo lo que pueda necesitar".
Además, destacó que los populares defienden en todos los puntos de nuestro país los mismos principios, a diferencias de otras formaciones políticas, "porque desde las siglas del Partido Popular está garantizada la libertad y la solidaridad entre todos los españoles".
Preguntado sobre si pensaba solicitar alguna rectificación por parte del senador de Esquerra Republicana, sentenció que "poca confianza podemos tener para que cambien de opinión. El senador Estradé estoy complemente seguro de que conoce a la perfección la historia de España, conoce nuestra Constitución, conoce el pensamiento que tienen los ceutíes y los melillenses, pero han dicho que vienen a demoler el edificio constitucional, así que poca esperanza podemos tener".
Aún así se ofreció a confrontar con el propio Estradé o con cualquier otro miembro de Esquerra Republicana de Catalunya "donde ellos quieran la historia de Ceuta para demostrarles que nunca hemos sido colonia y que somos una parte indisoluble de nuestro país, porque contamos con argumentos. Pero tengo muy claro que convencerles es imposible".
Ciudadanos califica de “injuriosas” sus palabras
C´s Ceuta califica de injuriosas, ofensivas e inaceptables las palabras del senador de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Miguel Ángel Estradé. “Nuestra ciudad ha demostrado sobradamente que es ejemplo de convivencia, civismo y respeto a los Derechos Humanos y, por tanto, exigimos una rectificación pública y contundente por parte del representante de Esquerra”. Señala que no saben si invitarle o proponer que le declaren “non grato”.
El PP señala que la moción de Podemos era “peligrosa”
El senador Guillermo Martínez hizo un balance del resultado de la moción presentada por Podemos para frenar la aplicación de las 'devoluciones en caliente', de manera que criticó a dos formaciones políticas de manera muy directa. En primer lugar, a los propios socialistas de quienes señaló que ellos fueron quienes iniciaron este tipo de 'devoluciones en caliente' en la misma frontera en el año 2005 y que por tanto la aplicación de esta normativa que ahora ha aprobado el Partido Popular en las Cortes era simplemente dar una cobertura legal a este protocolo que ya estaba aplicándose cuando en 2011 llegó el Gobierno de Mariano Rajoy al Ejecutivo. No entendía el voto en contra del PSOE a la enmienda del Partido Popular y el apoyo a Podemos, “pero lo mismo ayer estuvieron a favor, ahora están en contra y volverán a variar el día que menos nos demos cuenta”. Sí dijo de manera rotunda que, desde su punto de vista, esta posición de los socialistas era una demostración de que su política es contraria a los intereses de Ceuta y Melilla. En otro orden de cosas quiso dejar sentado que tampoco entendió la ambigüedad demostrada por Ciudadanos “que se han abstenido y no han defendido la necesidad del mantenimiento de estas fórmulas en las fronteras de Ceuta y Melilla”.
Reflejó que en los años 2013 y 2014 la situación era muy preocupante en las vallas de Ceuta y Melilla, con mayor incidencia en la ciudad hermana con “asaltos a diario por parte de los inmigrantes subsaharianos que pretendían entrar de manera ilegal en nuestro país y no olvidemos que era un ataque a la integridad territorial de España. Lo que ha hecho el Gobierno del Partido Popular es intentar, a través de la normativa legal, es ofrecer una salida a la aplicación de la normativa en las vallas fronterizas para que los agentes que están destinados en las mismas sepan como han de actuar”.
Sobre la propia moción presentada por Podemos y que fue defendida por la senadora María Isabel Mora quiso manifestar que “desde nuestro punto de vista es una iniciativa idealista con desconocimiento de la realidad de Ceuta y peligrosa a todas los niveles”, al considerar el senador que de llevarse a cabo era un incentivo al efecto llamada. Quiso dejar bien claro que, hoy por hoy, no se está en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla igual que se estaba en el año 2013 y 2014.
Defendió los métodos que utiliza nuestro país para intentar de alguna manera ordenar estos flujos fronterizos con “ayudas en los países de origen y también en los de tránsito. Y ahí debemos encuadrar el encuentro que mantuvieron el miércoles los ministros del Interior de España y Marruecos, donde además de hablar de inmigración, igualmente analizaron los problemas del narcotráfico y del terrorismo yihadista”.






