Veinticuatro horas después de que el portavoz del Ejecutivo, Guillermo Martínez, asegurara ante los medios de comunicación que la Ciudad había abonado a Urbaser única y exclusivamente lo contemplado por los servicios contratados, el presidente Juan Vivas compareció para, por un lado,
defender la transparencia en las gestiones realizadas en relación al contrato de la basura y augurar, dado el cariz que está tomando el asunto, que el desencuentro entre Ciudad y Urbaser, en relación a los pagos, terminará, a su pesar, en los tribunales. Rodeado de la práctica totalidad de los medios de comunicación que ‘tomaron’ el despacho de la Presidencia, Vivas volvió a llamar a la “prudencia” solicitando responsabilidad en torno a un asunto que ya está judicializado, después de que el mismo secretario general del PSOE, José Antonio Carracao, presentara denuncia ante la Fiscalía para que investigue el “presunto ilícito penal” que, considera su partido, existiría en los pagos a Urbaser tras airear el contenido de un informe técnico que señala la posible existencia de pagos por exceso de 12,5 millones de euros.
Pues bien, mientras la Fiscalía se pone manos a la obra, Vivas lamentó afirmaciones dadas como válidas en relación a este asunto al hablarse de malgasto de dinero o despilfarro, reclamando por parte de todos una actitud, cuando menos, responsable. Hizo público su compromiso de “darle a este asunto absoluta transparencia” y de “defender la causa de la Ciudad”, que es la del “interés general. Eso que nadie lo ponga en duda”.
Que a Vivas no le gusta el sendero que está llevando el tema es algo que ayer se notaba, y sin querer apuntar hacia bando alguno tan sólo lamentó que “alguien” haya aparecido en el ámbito mediático, pareciendo haber descubierto “de manera extramunicipal, o al margen de la Administración, esta circunstancia. Esto no ha sido así”, sentenció. Se refería, sin citarlo, al secretario general del PSOE, que manifestó que ese presunto desfase de 12,5 millones había sido descubierto por un técnico, por iniciativa propia, plasmándolo después en un informe. Vivas lo ha negado, al igual que lo hiciera el martes el portavoz Martínez, e insistió en el origen de dicho informe, así como en la necesidad de encargar otro que aclare realmente la situación ya que existen valoraciones de técnicos que son contradictorias entre sí.
“Esto ha surgido como consecuencia de la polémica que se planteó entre Urbaser y la Ciudad cuando quisimos disponer de los vehículos para poder atender el nuevo contrato con Trace”, dijo. Urbaser se negó a dicha entrega argumentando que dichos vehículos eran de su propiedad y no de la Ciudad. “Nosotros se lo negamos porque los vehículos se amortizaban y pagaban durante la vigencia del contrato como concepto teórico. Si aquí hubiera existido una connivencia con alguien hubiéramos dicho... efectivamente, los vehículos son de Urbaser... pero ésa no fue nuestra reacción”, recordó Vivas. “Con la intención de demostrar que esos vehículos eran nuestros trasladamos la cuestión a los servicios económicos de la Ciudad para defender nuestra causa y en ese trámite surge este informe”, indicó, negando que lo hiciera un técnico motu propio.
Contra todo pronóstico, el propio Vivas se deshizo en elogios hacia el informe que ha originado la polémica y que ha llevado al PSOE a ir a los tribunales. Lo calificó de “extraordinario, exhaustivo, claro, brillante y técnico”, al hacer un “análisis de lo que la Ciudad ha pagado por amortizaciones durante la vigencia del contrato, según los precios unitarios” y lo que “significa el montante total de las amortizaciones según la inversión realizada”, aclaró. Que en dicho informe se ponga en cuestión la ya famosa cifra de los 12,5 millones “es una cuestión de envergadura”, por lo que desde la Ciudad, tras consultarlo con otros técnicos, se ha llegado a la conclusión de la necesidad de encargar otro informe que venga a confirmar o desmentir dicha cifra. En el transcurso de esta semana el propio Vivas espera tenerlo encima de la mesa, para que se aclare todo este revuelo. “Vamos a confirmarlo. Esto pasa como en todas las ciencias, que a veces dos más dos hay quien interpreta que son cuatro, tres y medio o cinco... Esa confirmación se va a producir de manera inmediata porque es un asunto que nos interesa a todos”, concluyó Vivas.
¿Y qué pasará cuando se sepa el resultado de dicho informe? “Se iniciarán acciones”, aseguró el presidente, quien lamentó el desenlace complejo que está teniendo un contrato, el de la limpieza, que, desde su origen, ha venido marcado por la complicación y que, el propio Vivas, ha augurado que terminará en los tribunales ya que al margen de la polémica por las cuotas de amortización está la queja de Urbaser que reclama 15 millones de euros, ante la idea que mantiene el Ayuntamiento de disponer un saldo a su favor y considerar que nada le debe.
Ciudad y empresa no se ponen de acuerdo y sin que “quiera aventurar nada”, advirtió Vivas, se esperará que todo esto se clarifique en su conjunto, a pesar de que, teme, esto vaya a terminar “en pleito seguro, porque la Ciudad no va a reconocer lo que nos está pidiendo Urbaser, esos 15 millones... No quiero aventurar cuál va a ser la reacción de la empresa pero creo que esto puede terminar así”. No obstante, Vivas insiste en que “la transparencia es absoluta y la buena fe también, así como las ganas de defender la causa de Ceuta” en este asunto.
Presentada, con insistencia, las tesis de la Ciudad en torno a este asunto, queda en el aire la pregunta que cualquier ciudadano pueda hacerse: ¿de dónde sale la conclusión de ese desfase de 12 millones que se indica en el informe publicitado? En ésas se está con el encargo del segundo informe, ya que para el Gobierno es compatible haber cumplido el contrato y haber pagado de más por la maquinaria, al haber técnicos que han informado de que si bien el precio unitario puede arrojar una suma de amortización de inversión por exceso, el cómputo total de lo pagado en concepto de personal podría pecar de defecto.
“Puede que se haya cometido un error, pero pedir responsabilidades por un error... y si además se rectifica y no se han ocasionado daños para la Ciudad, porque estamos pidiendo una cantidad y a su vez la empresa nos está pidiendo otra... eso es especular sobre un futurible. Vamos a esperar que los acontecimientos se produzcan cuando tengan que producirse y que esto siga el camino de la racionalidad y el sentido común”.
Con la tarjeta de presentación en torno a este asunto más que perfilada, Vivas reclamó seriedad y rigor, pidiendo que no se manipule la realidad ni tampoco se hagan elucubraciones muy particulares que se centren en vincular al Gobierno del PP con Urbaser. “La apuesta por la transparencia la estamos poniendo de manifiesto. Si aquí hubiera una connivencia de la Administración con la empresa concesionaria... cuando surge el conflicto de los camiones hubiera corrido un tupido velo y aquí nadie se hubiera enterado... esto no hubiera ido a más, pero ha sido precisamente el querer ir a más lo que ha dado pie a este informe. Si hubiera habido connivencia, cualquier persona entiende que este es un contrato apetitoso para el sector... ¿cómo es posible que esa empresa con la que tenemos connivencia no haya licitado a la nueva contrata? Aquí se puede pretender manipular la realidad como uno quiera, pero le puedo garantizar que aquí no ha existido connivencia ni con esta empresa ni con otra. Lo digo con absoluta rotundidad y firmeza. Aunque haya gente que no se lo crea, nos mueve la vocación de servicio”, apuró Vivas.







