A la derecha que quiso ubicarse en el centro le fallaron los votos, por eso juega a flirtear con los extremismos cuando cree que puede sacar tajada. Eso le sucede al PP. Un partido que no sabe ni dónde está, que se sitúa en la bancada mirando la pelota para ver en qué momento le puede resultar beneficioso salir al campo para pararla. Es una forma de entender la política cobarde, esperar a ver qué sucede para reaccionar si es que conviene hacerlo.
Al PP de Feijóo le pasa eso. Se queda esperando y actúa. Ahora lo hace con lo que sucede en Torre Pacheco. Le viene grande el suceso, pero debe opinar. Por eso el líder Feijóo nos cuenta en un vídeo qué hará su partido con los inmigrantes que cometen delitos.
Se sube al tren de Vox y Abascal, pero con el miedo a ser etiquetado de simple bufón. Así que opta por publicar consejos de lo que hará o lo que se debe hacer.
El problema es que el líder popular ni gobierna ahora ni parece tener opciones de hacerlo de manera más o menos inmediata. La falta de liderazgo y talante en el PP es tan clara que por mucho congreso y por mucha España que proclamen no parece que vayan a levantar cabeza.
Los populares avisan que echarán a los inmigrantes que cometan delitos, metiendo en el mismo saco la situación migratoria y la delincuencia, pero haciéndolo de manera más fina para que no se nota la vena Trump de Abascal.
Es la derecha que esconde sus auténticos sentimientos para aparentar la moderación que no tiene y que vive acomplejada por otra derecha, la de Vox, a la que no le importa llevar la voz cantante de las auténticas barbaridades, todas ellas ilegales, que proponen. Feijóo nos ha regalado un vídeo mientras esconde el eterno complejo político que sufre.







Echarri, tú dónde vives, ¿por Loma Colmenar o por Hadú?
Esto es cómo gran parte de los votantes de Sumar, que el único inmigrante con el que tienen contacto real es con el que les trae el Sushi.
Pues usted lo mismo.