Nos gustaría dedicar unas palabras a Mohamed Abdel Lah, conocido por muchos ceutíes y por tantas personas que pasaron por nuestra ciudad como Charli, el farmacéutico. Otros lo recordarán como el Pecas, el Pelirrojo o simplemente el Rubio. Lamentablemente, nos dejó el pasado 3 de junio de 2026.
Durante décadas formó parte de la vida de nuestra ciudad desde detrás de un mostrador, ayudando a miles de personas. No solo a generaciones de ceutíes, sino también a trabajadores transfronterizos, viajeros, visitantes y personas de muy distintos lugares que encontraron en él a un profesional dispuesto a ayudarles cuando más lo necesitaban.
Su vida estuvo profundamente ligada a la Farmacia Álvarez y a la familia Álvarez, que durante muchos años fueron para él mucho más que un lugar de trabajo. Fueron su segundo hogar. Allí pasó gran parte de su vida compartiendo esfuerzo, compañerismo y el trato diario con miles de personas que acudían a la farmacia buscando ayuda, consejo o simplemente una palabra amable.
"Su vida estuvo profundamente ligada a la Farmacia Álvarez y a la familia Álvarez, que durante muchos años fueron para él mucho más que un lugar de trabajo. Fueron su segundo hogar"
Posteriormente continuó su labor en Farmacia Puya, donde culminó su trayectoria profesional y donde finalmente se jubiló tras toda una vida dedicada a una profesión que amaba profundamente.
La farmacia no era simplemente su trabajo. Era una parte de su vida. Quienes lo conocieron saben que disfrutaba ayudando a los demás y que dedicó gran parte de su tiempo y conocimiento al bienestar de las personas que confiaban en él. Para muchos fue su farmacéutico de confianza; para otros, un amigo, un consejero o alguien que siempre estaba dispuesto a tender una mano.
Tras su fallecimiento, nuestra familia ha recibido innumerables muestras de cariño de vecinos, antiguos clientes, compañeros, amigos y personas que coincidieron con él a lo largo de los años. Ver cuánto afecto, respeto y gratitud despertaba en tantas personas ha sido uno de los mayores consuelos en estos momentos tan difíciles.
"Nos sentimos profundamente orgullosos de la huella que dejó. Más allá de su profesión, quienes lo conocieron recordarán a un hombre trabajador, de carácter fuerte, generoso..."

Nos sentimos profundamente orgullosos de la huella que dejó. Más allá de su profesión, quienes lo conocieron recordarán a un hombre trabajador, de carácter fuerte, generoso a su manera, con sus virtudes y sus defectos, pero siempre auténtico y siempre dispuesto a luchar por los suyos. Incluso en sus últimos días conservó ese espíritu luchador que lo acompañó durante toda su vida.
Hoy nos deja un vacío imposible de llenar, pero también una vida repleta de recuerdos, enseñanzas y afecto que permanecerán para siempre entre quienes tuvieron la suerte de compartir camino con él.
Gracias, Mohamed. Gracias, Charli. Gracias,PAPA. Por todo lo que hiciste por tu familia, por tus compañeros, por tus amigos y por tantas personas a las que ayudaste a lo largo de tu vida y por las experiencias y recuerdos vividos.
Allah irahmek. Descansa en paz.
Te quieren eternamente tu esposa, hijos y tu nieta






