No ha sido una caravana de hombres pero casi. La Nochebuena ha hecho de las suyas y varios soldados rusos que formaban parte del barco que visitó la ciudad el pasado día 24 han decidido desertar del Ejército y quedarse en la ciudad autónoma. ¿La causa? Que han caído rendidos en los brazos de más de una caballa, así que han optado por quedarse en la ciudad en donde han pedido ya asilo político para evitar posibles represalias del Gobierno Putin. Se sabe que en las últimas horas se han mantenido varias conversaciones telefónicas entre miembros del Ejército ruso y José Torrado, al que culpan de haber desestabilizado las Fuerzas Armadas rusas. No extrañaría que en las próximas horas Torrado fuera puesto en busca y captura ya que se considera que ha atentado contra la unidad de la patria rusa provocando que los militares hayan dejado su país movidos por el amor de unas caballas. Las buenas relaciones diplomáticas entre España y Rusia podrían anularse por completo. El conflicto diplomático está servido.





