Se llama PUPOLCE (Plataforma Unificada de la Policía Local de Ceuta) y constituye la nueva plataforma de policías locales que pretende, amparados en esta nueva entidad, defender los derechos e intereses de los agentes de este Cuerpo así como su imagen.
Algunos pueden tomar su creación como una especie de descontento hacia la gestión que están llevando los sindicatos; otros, simplemente, como una entidad alternativa que para nada quiere funcionar como ente sindical pero que promete, sin hipoteca alguna, ‘partirse el pecho’ contra lo que ellos consideren injusticias hacia el Cuerpo. De momento, lo que se sabe de PUPOLCE es que su propósito es defender los intereses de la Policía en general, sin entrar en problemas individuales, denunciando lo que afecta a la institución y sin caer en particularismos. Que esta entidad nazca ahora, en plena división sindical dentro del Cuerpo y con un frente abierto entre UGT y la Ciudad, es significativo. Y lo es porque son ya demasiados los agentes del Cuerpo que han mostrado su malestar por cómo se están llevando a cabo las negociaciones. De hecho los sindicatos han sufrido bajas, sin que sus dirigentes quieran ponerle un número. Hay quienes no están contentos con la forma de llevar la negociación que lidera UGT y USO, mientras los hay que braman contra la postura, inicialmente acorde pero después rota, que han mostrado los otros sindicatos con representación en el Cuerpo: CCOO y CSI.F. Al margen de la problemática por la jornada laboral, hay otros asuntos en cartera que comprenden desde la reorganización del Cuerpo hasta las líneas de actuación que se están siguiendo dentro de la Policía Local, en uno de los momentos de mayor enfrentamiento interno que se está registrando dentro de esta fuerza policial.
Uno de los momentos más bajos
La Policía Local atraviesa hoy por hoy uno de los momentos más convulsos. De entrada por el enfrentamiento sindical existente, en una de las brechas más críticas de las registradas con Ángel Gómez como jefe. También por el pulso existente entre la Ciudad y los sindicatos UGT y USO, que se han traducido en la amenaza de echar mano del reglamento ante actitudes inapropiadas. Y por último por el resquemor social que ha provocado la organización de algunos controles que han provocado colapsos de tráfico y que han sido percibidos como una manera nada apropiada de protestar por la situación interna que se registra en el Cuerpo, pero que ha tenido de víctima al ciudadano.