LLa situación que volvieron a vivir en la jornada de ayer los bomberos de nuestra ciudad es desde luego para que las autoridades tomen cartas en el asunto, porque aquí cualquier día va a ocurrir una desgracia y entonces serán cuando comiencen las lamentaciones. Tuvieron que subir tres veces a la barriada del Príncipe ante incendios provocados que lo único que buscaban era ver llegar a los miembros del Servicio de Extinción de Incendios. Luego, en el Sarchal se repiten verano tras verano la quema de la zona del monte por parte de jóvenes que suben de la playa. Un verdadero vandalismo que necesita de castigos ejemplares. Y aderezado con la protección con la que los bomberos han de subir al Príncipe, parapetados tras los agentes de la UIP del Cuerpo Nacional de Policía, porque de otra manera pedrada segura.





