Merece un análisis profundo. No te están lanzando una mera advertencia. Te están poniendo de manifiesto que existió una “absoluta desidia” por parte de “mandos de la Policía Local y órganos de la administración”. Lo dice la Audiencia y lo deja negro sobre blanco en la sentencia por el asesinato en Parques de Ceuta.
No era necesario que una magistrada lo dijera, pero ha tenido que suceder una desgracia para que esto sea así.
La administración debería haber protegido más su forma de proceder por las críticas que durante años se han publicado en torno a los controles en la Policía Local, pero, también, por los sucesos que se han producido sin la oportuna enmienda.
Solo eso hubiera sido un motivo suficiente para reaccionar, pero no fue así.
Un vistazo rápido a la hemeroteca deja muestra de episodios protagonizados por agentes en donde la obligada intervención ejemplar para sancionarlos no ha existido.
La Audiencia deja claro que hubo un riesgo, que se estaba ante un funcionario con acceso a arma que tenía unos antecedentes conductuales que debieron ser valorados con la entidad suficiente.
Más allá de la condena a la Ciudad, la clave de esta necesaria consideración radica en lo que se debe hacer, en el obligado endurecimiento de los controles, en la nula permisividad ante desviaciones que, en determinados oficios, pueden ser gravísimas.
Hoy resulta necesaria una valoración oficial, quizá también sindical, en un ámbito en el que el corporativismo ciego puede ser el peor de los remedios.







Pero que esperaban? De que se sorprenden? Que lo dijo el jurado.
Entiendo que el portar el arma, deberia ser mientras te encuentras desarrollando su labor policial, una vez finalizada esa labor, el arma se deberia depositar en un armario que permanezca cerrado y custudiado por camaras de seguridad y personal autorizado.
Me gustan estos analisis a toro pasado.