La medida aprobada ayer por el Consejo de Ministros pasará, a buen seguro, a la historia como una de las medidas tributarias más importantes que se hayan podido tomar en la reciente historia de nuestra ciudad. Cuando echemos la vista atrás será, a lo mejor, incluso de más calado que la aprobación por el Gobierno de Aznar de la compensación por menor recaudación del IPSI que aseguró en gran parte la suficiencia financiera de la institución autonómica. Porque estamos hablando de un mecanismo legal como es el ciclo mercantil completo que, desde luego, permitirá que se apliquen en condiciones las bonificaciones del Impuesto de Sociedades de las empresas. Una antigua aspiración tanto del Gobierno ceutí como del sector empresarial que, en definitiva, va encaminada a la creación de empleo. La definición que se ha logrado después de muchos meses de negociación ha sido hasta más beneficiosa de lo que pensaban muchos y es un arma esencial para la atracción de nuevas inversiones por un lado y el asentamiento de las ya existentes. No sin dejar de lado que es una medida adoptada por el Gobierno de Mariano Rajoy en unos momentos de recortes y además en un texto legal que incluso elimina bonificaciones en el Impuesto de Sociedades para otros casos, pero donde han entendido a la perfección las especificidad de Ceuta y Melilla. Ahora está en manos de los empresarios dar ese paso adelante para reactivar en gran parte económicamente Ceuta, porque la labor de las administraciones está ahí y han cumplido.





