El 11 de febrero, día de Nuestra Señora de Lourdes, la Iglesia Católica ha celebrado la Jornada Mundial del Enfermo. Con motivo de dicha jornada, en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios de nuestra ciudad, se administró el Sacramento de la Unción de los Enfermos a trece personas de la Parroquia –previamente preparadas– durante una celebración tenida a las 12:00 horas.
La Unción de los Enfermos no es un sacramento para el último momento de la vida (moribundos); ni es un rito mágico para recobrar la salud. Tampoco es un anuncio de la muerte cuando la medicina no tiene nada que hacer. Es un sacramento para ayudar a los enfermos a vivir cristianamente su enfermedad, ancianidad o minusvalía. En el Sacramento, Cristo se acerca al enfermo que expresa su fe en Él.
la celebración de esta jornada se abre la campaña que la Iglesia hace todos los años en favor de los enfermos y que concluye el sexto domingo de Pascua.








