Destacar que este período extraordinario comenzó a finales de agosto y duró hasta el treinta de septiembre, siendo la propia Consejería la que entregó de manera gratuita a las distintas clínicas veterinarias el global de las vacunas de las que disponía. De todas maneras, de manera voluntaria, entre que se detectó el caso de rabia hasta que comenzó el período extraordinario fueron también muchos los dueños de mascotas que fueron a vacunarlas.





