Ya estamos en Miércoles Santo. Nos aproximamos a los días grandes de la Semana Santa y volvemos a comprobar, como cada año, que la tradición de la Semana de Pasión encuentra unas profundas raíces entre la población ceutí,
con un trabajo desde las Hermandades que después de muchos meses de una labor en silencio y callada, sacan a sus imágenes a la calle. Si las previsiones meteorológicas acompañan nos podemos encontrar con una Semana Santa que permitirá que todas las Hermandades realicen sus programaciones sin problemas, porque, bien es cierto, que ya son varios años donde era imposible que la Semana Grande fuera completa. Una costumbre que está arraigada de maneras interior en cada Hermandad, con una participación de la juventud que cada día es mayor, con una sapiencia por parte de los más veteranos en ser esa balanza que frena en parte el empuje de los hermanos más jóvenes y una población que sale a la calle para embelesarse con sus imágenes. Una realidad centenaria en una ciudad africana que cuenta, porque así ha sido reconocida por multitud de expertos, como una de las Semanas Santas más completa del panorama del Sur peninsular.





