Los vecinos del tercer bloque de las 206 viviendas de la avenida de Lisboa seguían ayer en estado de shock tras haber sido víctimas de un nuevo incendio de vehículos en garajes. Lo que prender fuego a los coches en el interior de aparcamientos se ha convertido en una práctica demasiado frecuente en Ceuta a la que hay que poner coto. Desde diciembre ya son al menos cuatro garajes comunitarios los que han sufrido la imprudencia de quienes incendian automóviles por venganza, robo o para cobrar un seguro trata de una moda muy peligrosa y que está poniendo en jaque a autoridades y cuerpos de seguridad. Por este motivo se hace necesario que los vecinos que sufran este tipo de atentados, que sean objeto de actos que no son vandálicos, sino delitos con grave riesgo para la integridad de las personas, estén atendidos por quienes no s representan a todos, y que se les ayude, aunque sea moralmente, a salir adelante.





