Los vecinos de Valdeaguas planean dotar a la urbanización de viodeocámaras
Un buen susto. Y no es el único que se ha registrado en la barriada en los últimos días. Por eso, los vecinos de Valdeaguas, se reunirán el mañana para poner las cosas claras y autodefenderse de la inseguridad que sienten porque “estamos vendidos a pesar de estar entre muros altos, el colmo es que los ladrones entren en nuestras casas como si nada”. Explica el padre de una niña de 13 años, aún asustado, tras los hechos que sucedieron el pasado sábado. “Nos fuimos a comer aquí cerca a casa de unos amigos y nuestra hija, de 13 años, decidió volver para estudiar y nosotros pensamos quedarnos un rato más”, explica aún asustado. “Cuando la llamamos para decir que ya íbamos a regresar nos dijo muy asustada que había un hombre en casa con un cuchillo. Nos quedamos de piedra”. Al parecer la chica escuchó ruidos en la parte alta de la casa, donde se encuentra la puerta de entrada. “Es un dúplex y las habitaciones están en la planta baja. Ella avisó a unos amigos por internet y decidió subir porque no dejaba de oir ruidos. Efectivamente vio la puerta de la entrada abierta, cogió un paraguas y la iba a cerrar cuando salió del aseo que se encuentra en la entrada un hombre con un cuchillo”.Las características del sujeto son similares a las que definió días atrás otro vecino de la urbanización al que le pasó algo similar. Hombre alto de 1,80 aproximadamente, con pasamontañas, un poco de barba, vestido de oscuro. Al salir golpeó a la chica en la cara y ésta le dio un golpe con el paraguas tratando de defenderse a lo que le siguió una patada del agresor en la barriga para posteriormente escaparse corriendo hacia la puerta. “Bastantes reflejos tuvo para golpearle con el paraguas, pero no queremos pensar en nada más y somos conscientes de que hemos tenido suerte, pero esta situación no debe volver a repetirse”, explica el padre, uno de los aproximadamente 60 vecinos que habitan las 16 casas que conforman la urbanización.
“Estamos vendidos e inseguros”
Unas videocámaras al menos registrarán imágenes de quien entra en la urbanización y esa es una de las medidas que se plantearán poner los vecinos en la reunión de mañana. Creen que están vigilados e intentan entrar cuando no hay nadie, pero un día puede no pasar y se ha comprobado. “La gente tiene miedo, eso es evidente y tenemos que defendernos y sentirnos seguros”.






