Lo decía el mismo presidente Vivas durante su discurso de inauguración: “es un día histórico porque nunca Ceuta había contado con un teatro municipal”. Y lo cierto es que no es un teatro cualquiera, sino una obra insigne de uno de los mejores arquitectos de estos tiempos, el portugués Alvaro Siza, quien también tuvo palabras de reconocimiento para el presidente, al señalar que le dio muchos ánimos en los momentos de mayor tensión y problemas. Y es que no ha sido una obra fácil. Pero en Ceuta, dentro del mundo de la cultura, habrá siempre un antes y un después del 24 de febrero. Ciertamente, todo salió a la perfección. Los asistentes al concierto valoraron el gran espectáculo ofrecido por Inma Shara al frente de la Orquesta Filarmónica de Frankfurt, pero también la suntuosidad del teatro, la comodidad de sus asientos, la gran visión desde cualquier lado, la belleza del auditorio por dentro, el sonido perfecto. Una maravilla de jornada.





