Cuando se tiene la oportunidad de analizar la situación de nuestra ciudad en materia de energía eléctrica en comparación con la Península es como para llevarse las manos a la cabeza. La crisis hace que se encarezca aún más el precio de los recibos de la luz. Por otro lado, la materia prima necesaria para la única energía disponible en la ciudad viene en barco y hay un aumento de costes y fletes. La misma empresa de alumbrado no recibe ninguna compensación por desarrollar su actividad en un territorio extrapeninsular. No hay competencia ni en empresa generadora ni distribuidora. Sin alternativa cuando hay apagones, de ahí la necesidad de cable submarino. Y sobre Ceuta la política de ayudas y subvenciones en los últimos años no ha repercutido sobre la infraestructura energética de nuestra ciudad. Todo este catálogo de necesidades figura en el informe que la Ciudad enviará a Fomento. Bueno sería que este departamento tuviera la suficiente sensibilidad y demostrara voluntad política.





