La conferencia que pronunció ayer el presidente Vivas en el hotel Ritz de Madrid, dentro de ese altavoz que para la vida política y social española supone Forum Europa,
es un paso más dentro de la ‘hoja de ruta’ marcada tras los sucesos del seis de febrero, de manera que la identidad de una población como la nuestra sea conocida y que no reciba el estigma que algunos han pretendido a lo largo de numerosos comentarios y declaraciones en las últimas semanas. Dentro de esta ‘hoja de ruta’ debemos encuadrar los contactos que se han mantenido al más alto nivel para que se produzca una reforma de la frontera y de todas las zonas adyacentes que, por supuesto, se encuentran deprimidas desde hace muchos años y donde a pesar de los ímprobos esfuerzos realizados por el Gobierno del presidente Vivas, es imposible que el ejecutivo autonómico pueda acometer en solitario estas profundas reformas. También se encuadra la cumbre de Melilla con el presidente Imbroda, de donde salió ese llamamiento a la Unión Europea para que se implique, de verdad, en la resolución del problema de la inmigración y exista un apoyo más decidido a los territorios que la padecen. Sin dejar de lado la participación, la semana pasada, del presidente en la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo, donde tuvo la ocasión de exponer unos criterios parecidos a los que ayer dejó ante un selecto grupo de políticos, empresarios y altos dirigentes de nuestro país.
Yendo y entrando en materia en relación a la propia conferencia, cabe destacar, por supuesto, la importancia que tiene para un presidente autonómico y, en este caso, el de Ceuta, de contar con la presencia de tres ministros del gabinete de Mariano Rajoy. Es una demostración de lo que se viene repitiendo con asiduidad y la presencia de Jorge Fernández Díaz, Ana Pastor y Alberto Ruiz Gallardón es una prueba fehaciente de que para el Partido Popular y el Gobierno de Mariano Rajoy, Ceuta se encuentra entre una de sus prioridades. Pero también es digno de destacar la asistencia de quien fuera presidente de la Junta de Andalucía y ya expresidente del Partido Socialista Obrero Español, Manuel Chaves, quien, a pesar de las diferencias ideológicas que pueda mantener con Vivas, estuvo allí.
Es más, esa concurrencia que se dio cita en el Hotel Ritz de Madrid, supone la veracidad de esas palabras que hace unos días pronunció el vicesecretario general del Partido Popular, Carlos Floriano, cuando dijo dos cosas muy importantes en Ceuta: por un lado, que estábamos gobernados por un líder nacional del Partido Popular y en segundo lugar, que la consideración que se tiene dentro del partido hacia la figura de Juan Vivas es importantísima.
Tampoco se puede dejar de lado que tener la oportunidad de disponer de un espacio en un foro de opinión como el que ocupó ayer el presidente Vivas no está al alcance de todos y son muchos los políticos y empresarios que se dan tortas para ser invitados.
Hubo una impresión generalizada de todos los asistentes: el presidente Vivas estuvo brillante en su intervención y en las respuestas a las preguntas que le hicieron. Dejó el pabellón de Ceuta a muy alto nivel. Como ya lo ha hecho en otros muchos foros en los que ha participado.





