Las jornadas del Día Mundial de la Salud Mental, celebradas ayer por Acefep, fueron inauguradas por la presidenta de la asociación, Mari Carmen Barranco, y por Miguel Ángel Álvarez, en calidad de director interino del IMSERSO.
Barranco agradeció la presencia del máximo responsable del Instituto de Mayores y Servicios Sociales, y aprovechó la ocasión para explicar el lema de este año, ‘Bienestar emocional para una salud general’. “Se ve que muchas personas con enfermedad mental tienen problemas físicos, y viceversa. Gente con problemas físicos terminan padeciendo alguna enfermedad mental. Esto indica que mente y cuerpo van unidas, y es necesario cuidar ambas”, aseguró la presidenta de Acefep. “No hay que olvidar que a un 25% de la población se le diagnostica algún problema de salud mental a lo largo de su vida”, aseguró Barranco.
Por su parte, el director del IMSERSO, Miguel Ángel Álvarez, alabó la labor de las asociaciones y ONGs como “un dolor de cabeza” para la administración. También se detuvo en la Ley de Dependencia y en insistir a los presentes que acudieran a las oficinas del IMSERSO para solucionar cualquier duda al respecto, y ver si se podrían aplicar alguna de las ayudas previstas en esta norma. Álvarez aseguró sentirse “en familia”, y quiso incidir en el “aspecto emocional” de la salud mental, “que es del que se ocupan las asociaciones.
Abrazos para todos, abrazos para la integración social: Elena Larios Chaves, la responsable del programa de ‘Promoción de Vida Independiente’, que se imparte por un lado en Acefep y por otro en el centro penitenciario de los Rosales, intervino en las jornadas de ayer para mostrar la actividad que realizan en favor de la inserción y la autonomía de las personas con enfermedad mental. “Generalmente, se trata de personas que debido a su diagnóstico han sufrido rechazo en su infancia o juventud, se han encerrado en ellos más que otras personas y es necesario potenciar sus habilidades sociales. En el resto, son igual que todos y pueden ser autónomos, que es lo que intentamos. Yo les trato como a cualquier persona, y vamos impartiendo unos temarios que les ayudan a independizarse; ya lo hemos conseguido con alguno”, explicaba Larios. Para introducir a los asistentes en las actividades que lleva a cabo en su programa, esta trabajadora social tuvo la idea de improvisar una sesión de abrazoterapia in situ. “Voy a levantarles de los asientos”, comentaba.
Piden un mejor diagnóstico: Irene Escandell Manchón llegó desde las Islas Baleares para trasladar su experiencia en la asociación Apfem, en Ibiza, de la que es presidenta. Especialmente, vino a explicar el trabajo con niños y adolescentes, en el que el diagnóstico temprano es clave a la hora de tratar la enfermedad mental. “Por desgracia, casi siempre termina siendo un educador del niño el que descubre la enfermedad mental, y no el personal sanitario. Hacen falta más recursos en el sistema de salud, más psiquiatras, y mejor atención”, aseguró.
También habló de los programas que llevan en la asociación de Islas Baleares con niños y adolescentes. “Nos juntamos con la familia, y vemos qué necesidades tiene el niño. Entonces realizamos un programa acorde con ello”, explicó Escandell, que ha venido expresamente desde Ibiza para poder intervenir en estas jornadas.







