Más de cien muertes entre Ceuta y el lado marroquí tras el espigón del Tarajal. Ni se sabe cuándo se pondrá el punto y final a esta auténtica tragedia, toda vez que sigue habiendo cadáveres sin recoger en aguas de Marruecos.
Uno de esos fallecidos se llamaba Ismail, vecino del barrio de Al Hassani, en Tetuán.
Su cuerpo ha sido identificado entre la hilera de localizados en el lado marroquí sumándose al de la joven promesa del fútbol, Faten Ben Omar el Azizi, del Moghreb Atlético de Tetuán, quien ya pudo ser enterrada. Optó por el cruce a nado que le costó la vida el mismo día en el que le habían concedido el visado.
Poner identidad a los muertos a ambos lados del espigón resulta labor compleja, toda vez que muchos de esos cuerpos están destrozados o han pasado mucho tiempo en el mar.
Ismail, un joven de Tetuán, se incluye entre los que podrán ser enterrados con nombre y apellidos y contando además con la presencia de su familia.
Labores en Ceuta
En Ceuta es lo que también se intenta por parte del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, cuyos agentes se han echado a la espalda la compleja labor de saber quiénes son los hombres, niños y una mujer localizados y cuyos cuerpos están en la morgue del antiguo hospital militar.
Los médicos forenses y el servicio de Criminalística de la Guardia Civil han recogido muestras biológicas y huellas dactilares de todos los cuerpos encontrados en el mar. Una vez realizada la autopsia, el servicio de Criminalística de la Guardia Civil envía las huellas dactilares digitalizadas para su identificación.
También se recogen muestras biológicas para poder cotejarlas con familiares y que exista otra posible vía de identificar a las personas fallecidas.
El objetivo final es lograr que esos cuerpos puedan ser enterrados en su país de origen.
La oenegé Ca-minando Fronteras cifra en 141 los muertos a ambos lados del espigón.






