La sentencia del Juzgado de lo Contencioso poniendo en duda el carácter de Ceuta como cuidad autónoma y su comparativa señalando que somos un Ayuntamiento es una verdadera carga de profundidad contra un sistema del que nos dotó las Cortes y que el próximo año cumplirá cuatro lustros.
Porque aquí, el instrumento utilizado ha sido el tema de los viceconsejeros o la capacidad de autorregular la propia Ciudad Autónoma su organización interna, reconocida por varias leyes orgánica. Lo de menos es el asunto, sino el fondo de las conclusiones a las que llega el magistrado de lo Contencioso de nuestra ciudad.
Porque si somos Ayuntamiento, ¿qué ha estado haciendo el presidente de la Ciudad Autónoma asistiendo a numerosas Conferencias de Presidencias o a distintos actos institucionales y ejecutivos junto al resto de los presidentes autonómicos?.
Porque si somos Ayuntamiento, ¿qué han estado haciendo todos los consejeros de Ceuta, desde hace casi veinte años asistiendo a las distintas Conferencias Sectoriales y votando en las mismas con la misma validez que las diecisiete comunidades autónomas?
Porque si somos Ayuntamiento, ¿qué hace el Rey sancionando el nombramiento del presidente de la Ciudad Autónoma desde el año 1995?
Porque si somos Ayuntamiento, ¿qué hace la Ciudad Autónoma firmando convenios en régimen de igualdad y de manera bilateral con la Administración General del Estado?
Porque si somos Ayuntamiento ¿qué hacemos recibiendo dinero del Fondo de Compensación Interterritorial que nada más que está abierto a las autonomías y ahora del Fondo de Suficiencia?
Porque si somos Ayuntamiento, ¿qué hacemos manejando competencias que no son de los entes locales como los menores no acompañados, los asuntos sociales, la vivienda, el transporte y todas las que hemos recibido a lo largo de los últimos veinte años?
Porque si somos Ayuntamiento, ¿qué hacemos ahora con todos esos funcionarios que le fueron transferidos a la Ciudad Autónoma a medida que recibía competencias? ¿Se los devolvemos al Estado?
Porque si somos Ayuntamiento, ¿qué hacen algunos partidos que ayer pedían que se ejecutara la sentencia de los viceconsejeros y hace dos días estaban pidiendo que asumiéramos también las competencias de Sanidad y Educación?
Porque si somos Ayuntamiento, ¿que hacemos con nuestra capacidad reglamentaria que se ha puesto en marcha en estos años? Porque las entidades locales nada más que tienen capacidad para promulgar sus ordenanzas?
Porque si somos Ayuntamiento, ¿muchos de los acuerdos que se han tomado a lo largo de los veinte años pueden ser ilegales, porque estaríamos invadiendo competencias que nos están vedadas?
En definitiva, parece que hemos estado viviendo una quimera durante cuatro lustros, aunque opinamos que ha existido un error y la Ciudad está obligada a llegar hasta el final en la defensa de los intereses de todos los ceutíes.





