Belén Vera Gutiérrez es una maestra ceutí que concluirá el lunes una estancia profesional en Bélgica, país donde ha transcurrido tres meses dando clases de español en dos escuelas de idiomas para adultos
La formación como modo de paliar el ‘horror vacui’ de los actuales tiempos de crisis. Esa fue la opción de Carmen Vera Gutiérrez, que no dudó un segundo en solicitar una ayudantía por medio del programa europeo Grundtvig. “Tal como está la situación con respecto a las oposiciones al cuerpo de maestros, pensé que tener experiencias en el extranjero sería positivo para mi formación –explica Belén–. Por ello junto con una amiga nos informamos de las opciones que teníamos y la más convincente fue la ayudantía Grundtvig”.
Durante tres meses, esta maestra ceutí ha estado en Turnhout, un pueblo de la provincia de Amberes, parte flamenca de Bélgica, donde ha efectuado una labor de asistente de español en dos escuelas de idiomas, impartiendo clases para adultos. Los tres meses se cumplirán el próximo lunes. “Esta ha sido mi primera experiencia enseñando a mayores, aun siendo maestra de audición y lenguaje, aunque confieso que me daba un poco de reparo, el hecho de enfrentarme a alumnos que me duplican y triplican la edad ha terminado siendo gratificante. Me he sorprendido mucho –añadió Belén– ya que el trabajar con adultos, en mi caso con adultos belgas estudiantes de español, ha resultado ser muy edificante. Casi todos están interesados en España y les gusta hablar con una nativa”.
La elección del país, Bélgica, fue al cabo una cuestión de tiempo. Aunque Belén afirma que el hecho de que, como Ceuta, sea un país con dos lenguas también pudo tener su responsabilidad. “A mi solicitud para realizar una ayudantía contestaron varias instituciones. Una en Viena, que pedía un ayudante para nueve meses, y una en Bélgica, que quería un ayudante para tres. Pero nueve meses me parecía demasiado tiempo fuera de Ceuta”.
Claro que la experiencia en el país centroeuropeo hubiera sido diferente con algo menos de frío y con “los pucheros de la madre”. Pero, sí, al fin ha resultado una experiencia como mínimo “gratificante”. “Mi consejo a quienes opten por esta beca es que sean esponjas y traten de absorber todo cuanto acontece a su alrededor, independientemente del país en donde realicen la ayudantía. El hecho de estar en otro país, conviviendo y trabajando con personas que tienen una cultura y costumbres diferentes, me parece interesante. Se nos brinda una gran oportunidad que hemos de aprovechar.”
Instrucciones para presentar la solicitud de la beca
El plazo de presentación de propuestas para la ayudantía del programa Grundtvig está abierto hasta el 31 de enero. Para tal efecto, Belén Vera, con una beca vigente hasta el lunes y experimentada en estas lides, indica el proceso para llevar a cabo las solicitudes, para lo que recomienda preguntar las dudas en Educación. El primer paso es la realización del currículo europeo, en inglés, documento que se envía a las diferentes instituciones en la que se está interesado. La entidad que acepte la ayudantía ha de mandar una carta firmada con la aceptación. A continuación habrá de efectuarse la solicitud propia de la ayudantía Grundtvig a través de la web del OAPEE. Luego llega la espera de la confirmación.
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