“¡Qué gran mérito tenían aquellos comerciantes!”, exclama Manuel García, presidente del Club Náutico CAS, al recordar a esos comerciantes de tradición marinera que, desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo pasado, se adentraban en aguas del Estrecho y cruzaban el canal con sus frágiles faluchos y laudes, aparejados con velas latinas y eslora de 10 a 12 metros, y arribaban a las ciudades costeras del norte de África para el intercambio de productos.
“Mucho mérito, desde luego, por eso nosotros queremos ser partícipes cada año de un sentido homenaje a quien realzó los valores de la mar con enorme valentía”, indica José María Ayala, homólogo de García, ya que es presidente del Club Náutico de Estepona.
Bien sabe Ayala que sus palabras son ciertas, porque sin ir más lejos, el pasado viernes, el día en que por la mañana partieron los veinte barcos que participan en esta ‘Ruta de los Fruteros’, tres tuvieron que dar la vuelta y poner rumbo al puerto de Estepona: “Eran barcos a motor que no soportaron el levante que está haciendo estos días y la marejadilla típica de ésta época del año”.
No obstante, tal y como indica el propio Ayala, “los tripulantes que dieron marcha atrás no se quedaron en Estepona resignados sino que unos se unieron a otra tripulación que partió algo más tarde e incluso otros fueron a Algeciras, tomaron un ferry y se plantaron en cuarenta y cinco minutos en Ceuta”.
¿A qué es debido tanto interés en cumplir, de una u otra manera, con la ruta de los fruteros? “Primero por rendir homenaje; segundo por cumplir con una iniciativa que merece la pena; y tercero porque, como la mayoría de nosotros trabajamos durante el verano, ya que Estepona es una ciudad que recibe a muchas personas en estas fechas, este fin de semana fuera de nuestra tierra son como unas vacaciones para nosotros”.
Por este motivo la llegada de ciento treinta personas, las que componen la tripulación de los viente barcos, es beneficiosa para la ciudad desde el punto de vista turístico, más aún cuando se organizan cenas en distintos restaurantes de la ciudad.
En la de anoche, que comenzó a las diez, se entregaron regalos a todos los participantes así como un banderín conmemorativo y un trofeo para las autoridades de ambos clubes y de la propia Consejería de Economía y Empleo. Sobre esta quinta edición, García apunta que “la ‘Singladura Ruta de los Fruteros’ goza de una excelente salud,que cada año mejoramos las prestaciones y estamos logrando que la celebración se esté convirtiendo en una referencia del verano, algo que da prestigio a nuestro club, el Club Náutico CAS, dinero a la Ciudad gracias al turismo que viene y reconocimiento a todas aquellas personas que viven por y para el mar”.
Asimismo, la otra parte implicada, el Club Náutico de Estepona, por medio de su presidente, valora el mérito de “mejorar cada año hasta el punto de que en Estepona muchas personas desean apuntarse para venir meses antes, rendir homenaje a quienes hacían llegar maiz, frutas, verduras o salazón de la península a Ceuta, y disfrutar del excelente trato que nos dispensan todos los ceutíes”. Pero como toda aventura, marinera o no, tiene un final. Será a lo largo de hoy, ya que desde las diez de la mañana los veinte barcos atracados en el Puerto de Ceuta del siglo XXI, regresaron al lugar de partida, surcando los mares del pasado.