Su última edición acaba el 31 de julio, pero ayer ya agotó su presupuesto y las ayudas finalizan por el momento.
El Plan Pive 8, que acaba oficialmente el próximo día 31 de julio pero que ayer mismo ya agotó su dotación presupuestaria, cierra por el momento estos planes de ayuda a la renovación del parque que estuvieron operativos en los últimos años. En Ceuta, un total de 1.056 compradores pudieron cambiar de coche gracias a las ocho ediciones del Plan, según cifras facilitadas por la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto) sobre datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro Energético (IDAE).
Para Faconauto, el balance del Plan es “muy positivo” desde el punto de vista de reactivación del mercado, pero considera que “no ha sido suficiente para hacer descender la edad media del parque automovilístico español”. La patronal de los concesionarios recuerda que el primer Plan Pive llegó en octubre de 2012, coincidiendo con la “peor crisis de ventas” que ha sufrido el mercado de la automoción en España. Desde su puesta en marcha, consiguió “frenar la caída, evitando un mayor deterioro del sector”.
Los siete planes siguientes, junto a una “lenta mejora económica”, permitieron reactivar “poco a poco” la actividad comercial de los concesionarios, haciendo aflorar en su conjunto una demanda añadida de 250.000 vehículos. Más de un 20 por ciento de las matriculaciones entre 2013 y 2016 se produjeron gracias a los planes Pive, que además ha tenido un claro efecto “palanca” sobre otros sectores económicos del país, contribuyendo especialmente a la recuperación del consumo.
De esta manera, y en clave sectorial, “se evitó el cierre de muchos concesionarios y se frenó la pérdida de empleos que éstos habían sufrido, un total de 50.000 entre 2008 y 2013”, expuso Faconauto.
Por comunidades autónomas, las que más ‘pives’ registraron fueron aquellas que más mercado acaparan. Así, Cataluña encabezaría la lista, con el 15,7 por ciento de todas las solicitudes, seguida por Andalucía, con el 15,4 por ciento, la Comunidad de Madrid, con el 14,9 por ciento, y la Comunidad Valenciana, con el 11,1 por ciento. El resto quedan muy por debajo, oscilando entre el 6,3 por ciento de Galicia y 0,9 por ciento de La Rioja. En el caso de la ciudad autónoma, el dato está agrupado con el de Melilla: las solicitudes validadas ascienden a 2.017, el 0,2 por ciento del total.






